Teoría Diccionario Oxford De La Música A - K | Page 742

747 impresión y publicación de música
separado, como también las secciones, los textos y las capitulares que requerían colores separados.
El ejemplar de música impresa con tipografía más antiguo que ha sobrevivido, y uno de los más refinados, es el Constance Gradual( c. 1473, conservado en la British Library). Desde finales del siglo XV los impresores y diseñadores han buscado constantemente mejores métodos para la impresión musical, desarrollando ingeniosos sistemas como los de Breitkopf en Alemania( c. 1755), Eugène Duverger en París( 1820) y Edward Cooper en Londres( 1827). Un punto culminante se alcanzó con la fuente diseñada por V. & J. Figgins de Londres, que usaba 452 tipos distintos y materiales especiales para el espaciamiento. Con estos métodos más complejos, conocidos como sistemas de“ mosaico”, los tipos no se introducían línea por línea sino por páginas individuales. En sus inicios, la impresión musical se hacía directamente con el tipo, lo cual inevitablemente terminaba dañándolos. Esto logró evitarse a comienzos del siglo XX con la introducción de placas estéreo, un método más adecuado para los rápidos métodos contemporáneos de impresión.
La tipografía musical, junto con el grabado, floreció en Londres, en otras ciudades europeas y en los Estados Unidos, pero se volvió obsoleta a mediados del siglo XX, excepto por su uso ocasional en libros con ejemplos musicales.
( b) Xilografía o grabado en madera: Para finales del siglo XV el método de grabado de ilustraciones en madera o metal estaba establecido, por lo que lógicamente se usó para imprimir obras musicales breves y no muy complicadas. Aunque la mayor parte de la música antigua impresa en xilografía es de muy baja calidad, pues los orfebres no habían logrado la maestría de la talla de los intrincados signos musicales y los impresores seguían sin resolver los problemas de las tintas y su aplicación, existe una cantidad considerable de obras de buena calidad y algunas realmente magníficas. La impresión xilográfica alcanzó su apogeo en el siglo XVI y continuó en menor escala hasta el siglo XIX. La obra de Andrea * Antico es un magnífico ejemplo del trabajo xilográfico musical antiguo.
( c) Grabado al aguafuerte: El grabado musical se desarrolló a partir de técnicas usadas exitosamente por artistas plásticos y mapistas. La técnica consiste en grabar la música con un buril de punta fina en una placa de cobre que posteriormente se somete a un baño de vapores de ácido. Este método era mucho más manejable que la impresión con tipos movibles y permitía imprimir notaciones musicales más elaboradas. El arte del grabador musical era altamente valorado; los grabadores desarrollaban estilos artísticos propios y acostumbraban trabajar de cerca con los maestros escribanos imitando sus floridas caligrafías.
El ejemplar más antiguo que se conoce de grabado musical es quizá la Intabolatura da leuto del divino Francesco da Milano, publicado sin fecha ni mención del impresor probablemente antes de 1536. En el siglo XVII, el grabado a mano en plancha de cobre era un método muy común para la producción de música impresa pero, hacia finales de siglo, apareció otro método más rápido y económico: en una plancha de peltre se estampaban con punzones los símbolos fijos, como notas y claves, mientras que el grabador tallaba a mano los signos variables, como indicaciones de fraseo y plicas de las notas. El peltre( en Austria el zinc) se adoptó por ser un material más barato y fácil de trabajar que el cobre, mientras que el método de estampado con punzones introdujo un elemento rutinario y artesanal en lo que antes fuera el coto reservado de un artista talentoso.
Se trabaja primero en el manuscrito para determinar las dimensiones de la plancha y los punzones, el número total de páginas y los finales de página. Trabajando en imagen invertida al espejo y de derecha a izquierda, el grabador forma la plancha; con separadores marca el lugar que deben ocupar los pentagramas, dibuja líneas finas y procede a trazarlas con una herramienta de cinco puntas( in.: score). De manera similar se dibujan las guías para claves, indicadores de compás, barras divisorias y notas. El siguiente paso es“ escribir la música”, lo que requiere mayor destreza. El grabador usa separadores para marcar el espaciado de negras y corcheas y traza el boceto de notas, silencios, alteraciones y demás elementos de la notación, de manera que todo el manuscrito quede plasmado en la plancha. Para estampar el texto o las indicaciones de tiempo y expresivas se usan punzones. Sigue después la parte“ ruda” del proceso, que es grabar claves y corchetes, junto con indicadores de compás, silencios, alteraciones y figuras de blanca; las otras notas se dejan para el final ya que pueden provocar que la plancha se combe fácilmente.
Con un buril se graban después las barras divisorias, plicas, ligaduras, líneas adicionales, indicaciones expresivas, etc. Se limpia y prepara la plancha para una prueba en prensa manual, que se hace tradicionalmente con tinta esmeralda o verde olivo. Para corregir los errores, se voltea la plancha y se rasca el área a corregir con una herramienta de punzón; se voltea la plancha nueva-