Teoría Diccionario Oxford De La Música A - K | Page 741

impresión y publicación de música 746
sitor, de una escuela de composición o del fanatismo de las masas populares. Por último, la historia artística de la tipografía musical se centra en la música impresa, disciplina que ha trascendido las fronteras de lo artesanal y producido ejemplares de diseño extraordinario.
No es fácil familiarizarse son estos tesoros musicales del pasado y en muy raras ocasiones es posible manipularlos. Algunos están en bibliotecas; amistades y conocidos pueden poseer ediciones antiguas muy valiosas; las casas de subasta sólo permiten ver el material una vez que ha sido puesto a la venta; y ocasionalmente se pueden encontrar admirables volúmenes en ventas de objetos usados en las grandes ciudades. No obstante, gran parte de la música de finales del siglo XVIII y del siglo XIX aún está por descubrirse. Una colección privada, por modesta que sea, puede atesorar ediciones antiguas que constituyen invaluables testimonios históricos de papel, encuadernado y textura imposibles de reproducir en las ediciones facsimilares.
2. Técnicas principales de impresión A lo largo de su historia, la impresión musical ha usado tres técnicas principales. Primero, la impresión con tipografía móvil, que sigue el mismo principio de la palabra impresa. Segundo, el grabado con buril en placa de cobre; posteriormente se usaron punzones para estampar los caracteres en una placa de peltre en la que después se grababan a mano todos los signos variables, como las ligaduras. Tercero, la * litografía, que fue el método de impresión que predominó hasta muy avanzado el siglo
XX. Es difícil describir por separado estos procedimientos técnicos, por lo que instamos a quien desee conocerlos mejor a visitar colecciones conservadas en museos, editoriales y otras instituciones. Aunque las técnicas de impresión actuales son casi en su totalidad litográficas o con procesos fotográficos similares, algunos impresores conservan archivos y hasta pequeños museos que muestran los métodos de impresión musical con tipografía y grabado. Una cuarta técnica que se ha venido desarrollando a lo largo de los últimos 30 años es el software computarizado para la escritura musical( véase infra, 9), usado por muchos compositores para publicar sus obras de manera independiente.
La música no ha contado jamás con la amplia variedad de fuentes tipográficas disponibles para la literatura. Una revisión de la música impresa a lo largo de los siglos muestra la tendencia a usar solamente unos pocos diseños estándar, aun cuando muchos diseñadores, grabadores y artistas talentosos han hecho serios intentos por cambiarlos. Una tipografía musical bien diseñada guarda una relación proporcional satisfactoria entre la forma de la cabeza de nota y sus otros elementos gráficos, como el grosor y ángulo de inclinación de la plica y la forma de los corchetes y las barras. Claves, silencios, signos expresivos de ligadura y dinámica, e incluso las líneas de pentagrama con su grosor indicado, conforman una compleja unidad gráfica y tipográfica.
( a) Tipo musical: La fabricación del tipo musical usa la misma técnica que para las letras del alfabeto. El diseño del signo musical es dibujado y tallado en relieve en la cara superior de un paralelepípedo de metal llamado punzón. Se elabora una matriz con un pequeño bloque generalmente de cobre en el que se imprime a presión el signo. La matriz obtenida se introduce en un molde de fundición de altura fija y ancho graduable, que cuenta con una abertura por la que se vierte plomo derretido en su interior para formar un paralelepípedo con el carácter( ojo del tipo) en relieve. Por último, se retira el molde, se rectifica y se pule la pieza por todos sus lados y el tipo queda listo para usarse. Este procedimiento usado por Gutenberg, a quien se atribuye la invención de la imprenta en Mainz a mediados del siglo XV, se ha mantenido prácticamente sin cambios desde entonces. Los tipos se pueden recorrer y distribuir como se desee y su espaciamiento es ajustable para dar a las notas la separación requerida. Los moldes de tipos musicales más antiguos que han sobrevivido se encuentran en el museo Plantin-Moretus de Amberes.
Para la composición de las páginas musicales, el componedor o cajista dispone de una caja de madera con todos los caracteres de notas y signos, como también de un manuscrito de referencia que le indica el final de las líneas musicales y otros detalles importantes. El cajista compone cada línea musical en una barra de composición que va colocando en la caja de formación que sirve para imprimir la página en papel. Los primeros impresores requerían un número relativamente pequeño de“ tipos” o notas individuales, pues solían trabajar con seis o siete tipos, además de los signos de silencio. No así en el siglo XIX, cuando una forma( página) de música podía tener más de 400 piezas separadas; para imprimir tres corcheas ligadas, por ejemplo, llegaban a usar hasta 16 tipos individuales. El procedimiento de composición requería mucho tiempo y las correcciones eran costosas, por lo que el componedor debía tener los suficientes conocimientos musicales. Las impresiones musicales antiguas solían requerir dos o más impresiones: las notas y los pentagramas se imprimían por