425 Checa, República
La rivalidad entre las comunidades checa y alemana hizo mucho por mantener los niveles en la ejecución, incluyendo en los dos teatros, aunque bajo la guía de Kovarovič el Teatro Nacional logró la preeminencia en los primeros años del siglo XX. La Sociedad Alemana de Música de Cámara( 1876) y su contraparte checa( 1894) aseguraban la calidad de las ejecuciones de cámara y la fundación del Cuarteto Checo en 1891 inició el linaje de grupos igualmente distinguidos que hasta la fecha son un ornamento importante de la vida musical checa. La década de 1890 atestiguó también la formación de la Filarmónica Checa, pronto seguida por el inicio de su vida profesional como orquesta independiente a principios de la década de 1900.
Los nuevos estilos musicales evidentes tras el inicio del siglo, están tipificados en el trabajo de dos de los alumnos de Dvořák: Josef Suk y Vitězslav Novák. Muestran una perceptible disminución de influencias alemanas, igualada por un creciente interés en el impresionismo y una moderación del elemento folclórico( aunque en el caso de Novák hubo una reorientación consciente hacia los modelos folclóricos eslovacos). Si la composición carecía de la enorme energía de los primeros días del nacionalismo, ofrecía compensaciones en cuanto a sofisticación y originalidad.
En la ópera, Moravia estaba un tanto a la zaga de Bohemia, sin una compañía estable hasta 1882 y sin un teatro nacional hasta la inauguración del Teatro Provisional en Brno en 1884. Pero en otros aspectos, la vida musical de Moravia estaba más avanzada que la de los checos occidentales. Una figura importante fue el maestro y compositor Pavel Křížkovský, cuyos coros, muchos de los cuales se basaban en canciones folclóricas de Moravia, atrajeron la atención favorable de Smetana y sirvieron como modelo para obras similares de Bendl, Foerster, Dvořák y Janáček. Más modestos en su enfoque que las óperas tempranas, estas obras fueron sin embargo fundamentales para el resurgimiento musical nacional.
Como en Praga, la actividad musical de las comunidades de habla germana y checa permaneció separada. Křížkovský comenzó una sociedad musical( Beseda Břnenská) y promovió el canto coral entre la comunidad checa. Janáček construyó sobre los logros de Křížkovský, fundando una Escuela de Órgano( 1882; en 1919 se convirtió en el Conservatorio Estatal) y en 1884 la revista musical Hudební listy. Pero la contribución más duradera de Janáček a la herencia nacional fue su trabajo como compositor; tardío en su desarrollo, forjó un estilo en parte basado en un estudio sistemático de la canción folclórica morava que, aunado a un agudo instinto dramático, produjo algunas de las obras operísticas e instrumentales más notables del siglo XX.
La música folclórica de Bohemia y Moravia empezó a recolectarse sistemáticamente en el siglo XIX. La canción folclórica bohemia y del occidente de Moravia tendía a una regularidad métrica y a una sencillez de perfil melódico basada en la tríada. En contraste, la canción folclórica de las partes orientales de Moravia, alejada de las influencias austriacas y alemanas, a menudo es más rapsódica, con una melodía caracterizada por resonantes intervalos abiertos, cuartas aumentadas y séptimas disminuidas con métrica irregular y ritmos quebrados comunes en la música folclórica eslovaca y húngara. Los violines y los clarinetes se usaban en combinaciones instrumentales en todas las áreas, con la gaita( ubicua desde la Edad Media) muy presente en Bohemia, y el contrabajo y la dulcema en Moravia. Del rico repertorio de danzas folclóricas, el furiant, con su característico ritmo de hemiola, aparece con más frecuencia en la música de arte aunque la sousedská( un tipo de Ländler) también era común. Aunque no era de origen folclórico, la polca se convirtió en la danza favorita en compás binario tanto en la sociedad popular como en la sofisticada y es el mejor ejemplo de la movilidad del elemento folclórico en el quehacer musical.
4. Eslovaquia hasta 1918 Vestigios musicales antiguos de Eslovaquia en el siglo XI muestran que la región compartía los intereses bizantinos de Moravia. Fuentes litúrgicas posteriores de la capital( Bratislava) y de Košice en el este del país, de mediados del siglo XIV hasta finales del XV, sugieren una tradición local de tropar. A partir de 1302, mucha de la responsabilidad musical en Bratislava estuvo en manos del ministro parroquial, y la Catedral de S. Martin continuó como el más importante centro de composición de música litúrgica hasta el siglo XVII. La música polifónica local revela un enfoque bastante anticuado tanto en Bratislava como en las ciudades provinciales hasta finales del siglo XV. El siglo XVI atestiguó una ampliación de actitudes, y una lista del repertorio catedralicio a partir de 1616 muestra un amplio rango de polifonía incluyendo obras de Lassus, Marenzio y Hassler. La composición musical secular en Eslovaquia careció prácticamente de registro, aunque como ciudad de importancia estratégica Bratislava tuvo sin duda músicos itinerantes, y con la formación de gremios en 1376 posiblemente disfrutó del arte de los Meistersinger. La con-