381 coreografía
grafía narrativa tiene personajes reconocibles y con nombre, y una trama lineal convencional, como en El lago de los cisnes; toma del drama y la pantomima los gestos y la mímica necesaria para transmitir sentimientos y reacciones. La coreografía de ambiente es altamente expresiva y aunque no tiene trama, evoca un sentido de situación o atmósfera: por ejemplo, Ghost Dances( Danzas fantasmas, 1981) de Christopher Bruce. La coreografía abstracta es completamente no representativa, como en la coreografía de George Balanchine para el Agon( 1957) de Stravinski o Aureole( 1968) de Paul Taylor.
El término“ coreógrafo” denota un artista que crea danzas, ya sea en forma popular, de ballet o de danza moderna. En los siglos XVI y XVII, tal artista era designado como maestro de danza, reemplazado más tarde con el título de“ maestro de ballet” y en el siglo XX con el de coreógrafo. En el uso moderno, un maestro o maestra de ballet es la persona que se encarga cotidianamente de una compañía, que da las clases diarias, asigna las partes y dirige los ensayos de las obras de repertorio.
Antes del siglo XX, la enorme mayoría de los coreógrafos eran hombres. Esto pudo deberse parcialmente, al menos en el siglo XIX, a la falta de estímulos para los bailarines hombres en un repertorio que estaba firmemente enfocado en las bailarinas estrella. Sin embargo, en el siglo XX existieron tantas coreógrafas como coreógrafos importantes. Hasta cierto punto, los coreógrafos han seguido dominando el ballet; por ejemplo, Mijail Fokine( 1880-1942), Vaslav Nijinski, Leonid Massine( 1895-1979), George Balanchine( 1904-1983), David Tudor, Serge Lifar, Frederick Ashton( 1904-1988) y Kenneth MacMillan, con Bronislava Nijinska, Marie Rambert( 1888-1982) y Ninette de Valois( 1898-2001) a la cabeza como pioneras en la coreografía de ballet; en la danza moderna, sin embargo, la mayoría de los coreógrafos hasta mediados del siglo fueron mujeres, notablemente Isadora Duncan( 1878-1927), Ruth St Denis( 1877-1969), Mary Wigman( 1886-1973), Martha Graham( 1894-1991) y Doris Humphrey.
La mayoría de los bailes sociales, tanto en el pasado como en la actualidad, no requieren de un coreógrafo, ya que se basan en un número limitado de pasos y convenciones. La coreografía entra en juego sólo cuando la función primaria de la danza se convierte en espectáculo, en lugar de ser una mera actividad de participación. Por tanto, la coreografía es el arte de combinar y extender el vocabulario básico de pasos y gestos al interior de un género de danza para crear una obra original que, en su mejor expresión, comunica pensamientos y sentimientos a través de la estructuración del movimiento en el tiempo y en el espacio.
Los géneros principales de danza coreografiada son el ballet, la danza moderna y la danza de jazz. La danza de jazz es un término que agrupa una serie de géneros derivados principalmente de danzas sociales estadunidenses del siglo XX, incluyendo el tap, el swing y el estilo de danza popularizado por el teatro musical. Los Follies de Florenz Ziegfeld fueron algunos de los primeros ejemplos de este género en Broadway que más tarde Fred Astaire, Ginger Rogers y Gene Kelly popularizaron en el cine. George Balanchine coreografió el musical On your toes( 1936) e influyó en el desarrollo de la danza teatral de jazz al introducir pasos de ballet sin la posición de piernas giradas hacia fuera tradicional en el ballet. Algunos de los coreógrafos más influyentes en este género tienen antecedentes en el ballet y la danza moderna. Jerome Robbins( 1918-1998), el coreógrafo de West Side Story( 1957) era un bailarín clásico que coreografió obras para el American Ballet Theatre y el New York City Ballet; Agnes de Mille( 1905-1993), entrenada con Marie Rambert, coreografió Rodeo de Copland en 1943 y, más tarde, Oklahoma!, con su famosa secuencia onírica de ballet.
La danza en todos los géneros usualmente se acompaña con música, pero los coreógrafos modernos están más dispuestos a reemplazar la música con otros sonidos, tales como los generados por los propios bailarines al moverse. Esto es notable en el trabajo de Pina Bausch( n 1940) quien regularmente incorpora acompañamientos sonoros alternativos en su trabajo, tales como el sonido de sillas que se vuelcan en Café Müller( 1978) o el ladrido de perros alsacianos en el escenario en Nelken( 1982). El uso del habla en obras de danza es también más común, como en Escape at Sea( 1993) de la compañía inglesa Second Stride, que rompe con la antigua convención de que los bailarines deben verse mas no oírse.
La naturaleza cambiante del espacio escénico también ha tenido un impacto en la coreografía. En el siglo XVI las danzas sociales a menudo eran ejecutadas como entretenimiento, con el público viendo desde todos los ángulos y en ocasiones desde arriba; esto condujo a la coreografía a concentrarse en la creación de diseños geométricos sobre el suelo. Esto continuó en géneros como el * ballet de cour. Las funciones fueron trasladándose con mayor frecuencia a teatros con arcos de proscenio, de manera que el público ahora veía a