Corelli, choque 380
entrenamiento en contrapunto con Matteo Simonelli; en Roma compuso en gran variedad de medios, incluyendo quizá obras vocales; fue particularmente renombrado por su uso de los instrumentos de aliento y metal; y sus habilidades en el violín eran incomparables.
Corelli estaba en Roma hacia 1675, trabajando periódicamente en S. Luigi dei Francesi y para las devociones de cuaresma en S. Marcello. En esta época se dedicó únicamente a la composición de sonatas virtuosísticas a solo, las cuales no pensaba publicar debido a que su elaborado lenguaje violinístico estaba más allá de las primitivas capacidades de la tecnología de impresión que prevalecía en Italia en el siglo XVIII. Hacia 1679 fue nombrado musico da camera de la que alguna vez fuera la reina Cristina de Suecia, una conocedora de jóvenes talentos. Sin embargo, para 1684 había entrado al servicio del cardenal Benedetto Pamphili, con quien permaneció hasta que el prelado fue nombrado legado papal en Bolonia en 1690. Pronto lo adoptó el cardenal Pietro Ottoboni, a cuyo servicio permaneció el resto de su vida, junto con su colega y amigo cercano, Matteo Fornari. Ciertamente, tocó el violín fuera de Roma, pero el relato de una debacle en Nápoles debida a su incapacidad de tocar una obra de Alessandro Scarlatti( un asociado suyo en Roma) es tan improbable como una confrontación similar con Handel en el palacio Ruspoli, en 1707, dado que Corelli era considerado universalmente el mejor violinista de su tiempo. Llevó una vida profesional sumamente activa hasta sus últimos años: como ejecutante y empresario presidió las lujosas festividades que formaban parte tan importante de la vida en Roma, involucrándose en la ópera pública, en oratorios monumentales y cantatas seculares; en sociedades como la Academia de Diseño; y, finalmente, como uno de los pocos músicos seleccionados para su admisión en la ilustre Sociedad Arcadiana.
Durante su vida publicó cinco series de sonatas, aunque esto debe representar sólo una pequeña parte de su producción, como lo sugiere la abundancia de obras apócrifas. Las primeras cuatro series son sonatas a 3, y sólo las del op. 2 son designadas como“ da camera”; Corelli nunca utilizó el término“ sonata da chiesa”, que fue añadido en el siglo XIX. Las sonatas libres fueron ideadas originalmente como música de concierto( el op. 1 fue compuesto específicamente para las academias de su destinataria, la reina Cristina), aunque esto no excluiría su uso en la iglesia. En contra de la creencia popular, sus Sonatas op. 5 no son obras a solo sino dúos para violín y violone, las que, como las suites de danza opp. 2 y 4, no requieren acompañamiento de teclado. Estas sonatas lograron una sólida reputación como obras didácticas, ayudadas por la edición de Estienne Roger que ornamentaba los movimientos lentos con lo que él llamaba“ adornos Corelli”. Sus Concerti grossi op. 6 se publicaron en 1714 poco después de su muerte y gozaron de enorme popularidad en el norte de Europa por casi 100 años, convirtiéndose en el repertorio estándar de las sociedades de concierto que florecieron por entonces particularmente en Gran Bretaña. Hoy, el título evoca una comparación con el género del concierto, pero más bien deben ser considerados como un medio orquestal colorístico en que el contraste solo-tutti es un elemento posible pero no esencial. Tampoco deben considerarse trío sonatas aumentadas, ya que muchos de los movimientos más sustanciales no tienen paralelo con ninguna de las sonatas de Corelli y, más aún, sus grupos de concertino varían desde los verdaderos solos( no. 12) o dúos( no. 2) hasta el trío y el cuarteto. Por mucho, el más famoso de la serie fue el llamado Concierto de Navidad( no. 8,“ fatto per la notte di Natale”), muy probablemente ejecutado, como era costumbre, en el palacio Ottoboni en la víspera de Navidad y no en la misa de medianoche. De hecho contiene un preludio y tres danzas, así como el movimiento pastoral, un elemento popular de esa época.
Se han hecho afirmaciones extravagantes sobre la música de Corelli, en particular en lo que se refiere a su tratamiento de la armonía y la tonalidad, pero no hay duda de su inmensa influencia, como lo atestigua el reconocimiento de compositores como Tartini, Couperin y Telemann.
PA 📖 M. PINCHERLE, Corelli et son temps( París, 1954; trad. al in., 1956). P. ALLSOP, Arcangelo Corelli:“ New Orpheus
of Our Times”( Oxford, 1999).
Corelli, choque. Véase CADENCIA. coreografía( del gr. khoreia,“ danza coral con música”, y graphē,“ escritura”). El arte de componer danza o ballet. El término fue usado por primera vez en un tratado francés de danza de Raoul-Auger Feuillet y Pierre Beauchamp( 1700) para denotar los símbolos gráficos que representaban el movimiento de los pies. Su acepción actual y más conocida parece haber surgido en 1777 con Die Kunst nach Choreographie zu Tanzen und Tänze zu schrieben( El arte de bailar con coreografía y de escribir danzas) de J. C. Feldstein. La notación de danzas es conocida como * coreología.
La coreografía usualmente se inscribe en una de tres categorías: narrativa, de ambiente o abstracta. La coreo-