369 contrabajo
un bajo continuo de acuerdo con reglas o fórmulas establecidas.
CRW 📖 T. BORGIS, The Performance of the Basso Continuo in Italian Baroque Music( Ann Arbor, MI, 1987). L. DREYFUS, Bach’ s Continuo Group( Cambridge, MA, 1987). N. NORTH, Continuo Playing on the Lute, Archlute and Theorbo( Londres, 1987). P. J. ROGERS, Continuo Realization in Handel’ s Vocal Music( Ann Arbor, MI, 1989). M. CYR, Performing Baroque Music( Aldershot, 1992). contrabajo( al.: Kontrabass; fr.: contrebasse; in.: contrabass, string bass, bass; it.: contrabasso). El más grande de la familia del violín y con el registro más bajo. El contrabajo moderno tiene cuatro cuerdas afinadas por cuartas( mi’-la’-re-sol) y su música se escribe una octava arriba del sonido real. Desde principios del siglo XX se han hecho algunos bajos ya sea con una quinta cuerda en do’ o con una extensión para bajar la cuerda mi hasta do’; Mahler es uno de los compositores que han escrito obras que exigen este rango.
A menudo el bajo tiene los hombros oblicuos, facilitando al ejecutante el acceso a las regiones agudas del diapasón y tiene la espalda plana, con lo que se economiza madera y se ahorra el trabajo requerido para tallar un“ fondo curvo” en la costosa madera de arce( los demás miembros de la familia del violín tienen los hombros redondeados y espalda curva). Comparte estas características con la familia de la * viola da gamba, aunque esto se debe exclusivamente a factores de conveniencia coincidentes. La afinación por cuartas( a diferencia del resto de la familia del violín) también es una cuestión de conveniencia, ya que la afinación por quintas implica una extensión impráctica de los dedos en diapasones largos. Los bajos también pueden hacerse de madera de triplay moldeada con vapor a presión, con lo que se logra una construcción más barata y perdurable, adecuada para diversas circunstancias.
El número de cuerdas de los bajos antiguos era de entre cuatro y seis; tanto su tamaño como su forma variaba mucho, especialmente durante los siglos XVI y XVII, cuando se construyeron algunos“ violini” de cinco o seis cuerdas como contrabajos de viola( véase VIOLONE), con los trastes y la afinación de las gambas( una combinación de cuartas y terceras). Durante el siglo XVIII, la mayor parte de los ejecutantes se decidieron por las tres cuerdas, afinadas en la’-re-sol o sol’-re-sol. En la Alemania de finales del siglo XVIII se decía que el sonido del bajo de tres cuerdas era más rico que el de los más antiguos tipos de cinco, posiblemente debido a una menor tensión en el cuerpo. El tamaño del cuerpo de los contrabajos modernos estándar de tres cuartos que se usan en orquestas, jazz y música popular, es de aproximadamente 115 cm y la altura total del instrumento es de 180 cm( sin contar la espiga). Son comunes los instrumentos de cámara más pequeños con medidas del cuerpo de alrededor de 90 cm. En las bandas folclóricas de Europa Central se han utilizado profusamente bajos procesionales aún más pequeños, sostenidos por una correa que permite al ejecutante caminar mientras toca. Se han fabricado contrabajos más grandes: en 1848 el fabricante parisino Vuillaume produjo un“ octobass” monstruoso de tres cuerdas que medía aproximadamente cuatro metros de altura( se encuentra ahora en el Musée de la Musique de París).
Actualmente se emplean dos tipos de arco. El francés o arco“ Bottesini”, llamado así en honor al gran virtuoso del siglo XIX Giovanni Bottesini se parece al arco del violonchelo pero es más corto y más pesado; el arco alemán“ Simandl” o“ Butler”, debe mucho a otro virtuoso, Domenico Dragonetti( 1763-1846), tiene el talón más ancho, de manera que se puede tomar de lado, como un serrucho. Para el jazz y muchas otras formas de música popular el contrabajo generalmente se toca en pizzicato.
La invención del contrabajo no pudo haberse dado mucho después de la de los demás miembros de la familia del violín, pues se conservan algunos ejemplares de constructores antiguos, entre ellos Gasparo da Salò( 1540-1609) y Maggini( c. 1581-c. 1632). La función principal del contrabajo en la orquesta antigua fue duplicar la línea del violonchelo a la octava. Hasta el siglo XIX, la mayoría de las partituras simplemente anotaban“ bassi” en la línea más baja para incluir tanto los violonchelos como los bajos y, a menudo, también los fagotes. Cuando la música descendía más abajo del rango del contrabajo( la nota más grave para el violonchelo es Do), el ejecutante del bajo simplemente trasponía a la octava. Beethoven fue uno de los primeros en escribir en sus partituras una línea separada para el contrabajo pero, excepto por algunos pasajes obbligato, pasaron varios años antes de que los compositores escribieran de manera regular una parte completamente independiente para los bajos. A finales del siglo XVIII se escribieron conciertos para contrabajo solista; entre los autores se cuentan Haydn y Dittersdorf y los mismos solistas han escrito muchas obras a solo para su instrumento. El versátil contrabajo se ha utilizado siempre que se ha requerido un instrumento bajo y profundo, por ello, desde finales