Teoría Diccionario Oxford De La Música A - K | Page 338

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de segundos u horas, accesible para el aficionado con menos experiencia o exigente para el profesional más experto. Puede ser abstracta o programática, vocal o instrumental, diseñada para cualquier grupo o combinación de voces o instrumentos, en vivo o electrónica. Una composición puede aludir de manera directa o tangencial a un género familiar( danza, canción) y los compositores pueden trabajar con precedentes o modelos particulares en mente o intentar en la medida de lo posible evitar tales lazos. Pueden apelar a alguna clase de sistema en su trabajo para proveer ciertos procedimientos y materiales establecidos: modos de altura o ritmo, las convenciones de la armonía tonal, el método dodecafónico. Los compositores pueden considerar la expresión de sentimientos como el objetivo principal o poner mayor énfasis en la creación intelectual de formas coherentes y satisfactorias, asumiendo siempre que aceptan la validez de los intentos por verbalizar sus instintos y procesos creativos.
Por la cercanía de las palabras“ composición” y“ compostura”, podría parecer que el aspecto intelectual de la actividad es lo más importante y que incluso la concepción o la inspiración inicial está de alguna manera determinada intelectualmente. Pero la mayoría de los compositores disentirían. Schoenberg hizo una célebre distinción entre alumno y maestro, estudiante y compositor, en su Harmonielehre, donde afirmó que“ el alumno debe pensar, pero el artista, el maestro, compone por sentimiento. Ya no necesita pensar, porque ha alcanzado una clase superior de respuesta a su necesidad de expresión”. En todo caso, es casi imposible cuantificar la relación entre instinto e intelecto, consciente e inconsciente, en el proceso de composición. Es posible someter los resultados de ese proceso – la obra terminada – a un examen o * análisis riguroso, pero es mucho más difícil reproducir con certeza las etapas del proceso respecto a la precisión; también es difícil recobrar los efectos inmediatos de la audición de una composición sobre cualquier miembro individual de un público.
2. Historia Entre más nos remontamos en el pasado, es mayor la probabilidad de que una composición haya tenido una función social o religiosa definida y no que haya surgido principalmente como la expresión personal de un compositor; no obstante, una“ expresión personal” que debía ser comunicada a otros a través de intérpretes. El término“ composición” ha sido rastreado hasta un tratado en latín del siglo XI, el Micrologus( c. 1030) de Guido d’ Arezzo, que contiene un capítulo llamado“ De commoda vel componenda modulatione”( Sobre las gratas líneas melódicas y su composición). El término pudo haber sido aplicado inicialmente a la música polifónica de Johannes de Grocheo, en cuya Ars musice( c. 1290) el autor de una pieza a dos o tres voces( Musica composita) es llamado“ compositor”. Hacia finales del siglo XV, Tinctoris utilizó el verbo“ componere” y el sustantivo“ compositor” para reforzar la distinción entre la música escrita y la improvisada. Se hizo cada vez más factible pensar en los compositores como individuos que escribían música para que otros la interpretaran, en lugar de intérpretes que improvisaban sus propias composiciones. Tinctoris también indicó que era muy probable que un compositor se interesara por lo novedoso y la originalidad; escribir la música era una manera de dar forma permanente a una afirmación personal.
Por supuesto, una composición escrita puede a su vez proporcionar la base para la improvisación o la ornamentación, de manera particular en las formas * da capo del Barroco. Sin embargo, un compositor normalmente escribe la música con el objeto de proveer materiales a ser interpretados de la manera más precisa posible, reconociendo que la interpretación de un músico sensible por lo general implica más que la mera reproducción mecánica de lo que está impreso en la página. Una composición en este sentido no puede existir sin la notación, y la notación musical, de hecho, ha evolucionado como un medio que permite a los compositores presentar sus ideas de una manera visible y legible, y permite a los ejecutantes interpretar las intenciones de los compositores tan precisa o libremente como éstos lo deseen. Sin embargo, ciertas convenciones de estilo – el * rubato en Chopin, por ejemplo – estarán implícitas en el carácter de la música, mas que explícitas en la notación, y en este sentido“ desarrollar las intenciones de los compositores” sobre la base de lo que está escrito será siempre una tarea delicada y controvertida( véase NOTACIÓN, 5).
La escritura de la música en una partitura, con todas las partes alineadas, puede rastrearse por lo menos desde finales del siglo XIV en manuscritos de composiciones instrumentales distribuidas en dos pautas con barras regulares de compás. El uso de la notación en partitura se generalizó hasta mediados del siglo XVI( véase
NOTACIÓN, 3), y fue durante ese mismo siglo que las partituras comenzaron a utilizarse para estudio. La escritura de la música en partitura naturalmente afectó el desarrollo del arte de la composición de un modo crucial