REFLEXIONES DE UN APRENDIZ |
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48 Revista Summa Coaching |
de toxicidad física demostrada( aumento de los problemas cardiovasculares, ictus, aparición de nuevas enfermedades autoinmunes propias de los países occidentales …). Pero siendo ya esto suficientemente grave por sí mismo, donde sus efectos son más universales y letales es en nuestro sistema relacional, pues ataca a todas las energías que nos permiten relacionarnos y vincularnos con otras personas. En la Prisa no hay tiempo para mirarse, para conversar, acariciar, abrazar, sonreír, reír a carcajadas o simplemente gozar de la presencia ajena.
Con esta realidad, es muy posible que a muchos de nosotros, arrastrados por esta velocidad, se nos olvide lo más importante: el Propósito, el Sentido que le queremos dar a nuestra vida. El Para qué de todo lo que hacemos. Efectivamente, cuando vivimos arrastrados por una corriente imparable, nos ocupamos de sobrevivir, pero no tenemos tiempo para pensar en cómo queremos vivir.
¿ Qué hubiera sido de nuestra vida si nos hubieran inculcado desde la primera infancia que el Momento, y no el Tiempo, es oro? El Momento de trabajar, de descansar, de gozar de los demás, de disfrutar, como disfrutamos cuando estamos inmersos en un hobbie. También los momentos de tristeza, enojo, dolor los podemos soportar mejor cuando sabemos que son eso, momentos, por los que vamos a transitar y a seguir nuestro camino.
Cuando estamos en total plenitud en el Aquí y en el Ahora, en el Kairós,
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el tiempo Kronos desaparece, y la vida empieza a convertirse en una sucesión de momentos vividos, con un sentido, una congruencia que nos permite gozar de cada acierto, de cada logro, pero también del camino que nos llevó hacia ellos. La vida no es una carrera para obtener logros al precio que sea. Porque hay una diferencia fundamental: el tiempo kronos se usa para lograr cosas, pero el Kairós se aprovecha para disfrutar de lo que ya tenemos y de las personas con las que compartimos eso que tenemos. El tiempo kronos, vive al servicio del Ego, de logros y conquistas; el kairós vive al servicio del amor, de compartir y disfrutar. Y solo las personas emocionalmente inteligentes son capaces de ver el logro que eso ya significa. Si somos esclavos del logro per sé, ya no estamos viviendo con un sentido trascendente de vida. Porque la prisa nos quita conciencia y sentido. Nos roba el Propósito.
Hoy, por tanto es más importante que nunca ser líderes de nuestra propia existencia. Saber usar los Kronos necesarios para perseguir nuestros sueños, pero sin perder la capacidad de conectar cada Momento y poder gozar de ello. Y somos líderes de nuestra vida cuando no perdemos de vista el Para qué hacemos lo que hacemos, el Sentido de Vida que rige y condiciona nuestras acciones cotidianas. Y el Propósito es poderoso, cuando está relacionado con el amor, con el gozo, con la felicidad.
Todos jugamos la partida de nuestra vida con las herramientas que tenemos, pero nadie quiere ser la pelota en el partido. Sin embargo,
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si perdemos de vista el sentido de vivir, podemos terminar siendo la pelota, porque en la prisa vamos a ir donde cada patada de la vida nos lleve. Vamos a dejar de decidir nuestro juego, vamos a ser víctimas y no protagonistas. Y ser víctimas, y no hacer nada al respecto, es como vivir abrazando el cactus, sufriendo y quejándonos permanentemente, sin darnos cuenta que lo que nos ata a él es nuestro propio abrazo.
En mi práctica de coaching, me doy cuenta de que casi siempre el coachee termina con nuevas distinciones que le permiten hacerse cargo de algún aspecto de sus vidas. Pero el conocimiento más importante que todos necesitamos es aprender a vivir. A vivir bien con esos conocimientos. Personalmente, no me basta el conocimiento que solo me sirve para sobrevivir, para conseguir alimentos, buenas casas y buenos automóviles. Quiero un conocimiento que me sirva para vivir en toda su extensión, para bienvivir. Por eso estoy convencido que el Saber debe estar al servicio del Ser. Mi amigo Alberto Beucheot dice que el cultivo del Ser es el recurso más grande que posee un coach. Y eso es cierto porque desde ahí, el coach está al servicio del Ser del otro realmente.
La investigación más larga de la historia es el estudio que inició Harvard en 1935 sobre la felicidad y que ha concluido en 2015. Un estudio sobre la felicidad realizado a través de 4 generaciones. Pues bien su conclusión ha sido que las personas más sanas, más felices y que viven más años, son aquellas que tienen relaciones y
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