Summa Coaching Edición 10 10a edición | Page 49

REFLEXIONES DE UN APRENDIZ
Cuando estamos en total plenitud en el Aquí y en el
Ahora, en el Kairós, el tiempo Kronos desaparece, y la vida empieza a convertirse en una sucesión de momentos vividos, con un sentido, una congruencia que nos permite gozar de cada acierto, de cada logro, pero también del camino que nos llevó hacia ellos
vínculos más fuertes y arraigados con otras personas. Porque somos seres relacionales. Y si dejamos que la velocidad nos atrape y nos esclavice para tener más cosas, nos olvidaremos de vivir. La gran crisis de las sociedades avanzadas hoy es una crisis de soledad, mientras que la energía que nos permite vivir incluso en condiciones difíciles es el amor.
Si pensamos en los grandes líderes que nos sirven de ejemplo, Madre Teresa, Mandela, Gandhi, etc … sabemos a ciencia cierta que hicieron muchas cosas, pero nunca los recordamos corriendo a toda prisa de un lado para otro. Lograron muchas cosas porque no vivieron preocupados por el logro, sino ocupados en la acción cotidiana, en lo que puedo hacer en este momento. Disfrutaron cada logro, sin duda, pero no vivieron pendientes de ellos. Cuando pensamos en ellos, vemos personas de Paz y personas en Paz, y eso implica calma y serenidad, en su cabeza, en su corazón y en sus acciones. Porque sabían que siempre, de cara al bienvivir, es más importante el movimiento continuo que la velocidad. Si no aprendemos a eso, habremos fallado en lo fundamental. Y nos tocará aprenderlo por nosotros mismos en algún momento del camino. Porque en la vida hay dos escuelas, pero funcionan al revés. La primera la disfrutamos los privilegiados, pero la segunda es para todos. En la primera, la escuela de las aulas, primero nos enseñan y luego nos ponen las pruebas para saber qué hemos aprendido; pero en la segunda, la escuela de la vida, primero nos pone a prueba y después nos pregunta qué hemos aprendido. Si hemos logrado aprender eso, la lección fundamental, sabremos extraer con sabiduría cualquier lección de la vida cuando nos ponga a prueba. Porque lo que es seguro es que la vida nos va a poner a prueba muchas veces. Convertir rápidamente toda vivencia en experiencia, y toda experiencia en aprendizaje. Sabiendo hacer eso, comprendemos en seguida que las lecciones más importantes son las que nos recuerdan que siempre es más importante vivir para el amor que vivir para el ego.
Y conviene que aprendamos esta lección básica sin prisa, pero con rapidez, porque, como dijo Confucio hace ya bastantes años:
- Todos tenemos dos vidas, Y la segunda empieza, Cuando nos damos cuenta de que solo tenemos UNA.
Somos constructores de vida, de futuro, de posibilidades, pero seremos líderes de buena vida, de buen futuro, de buenas posibilidades cuando nos demos cuenta de que solo tenemos, al menos acá, en este mundo y en este cuerpo, una vida por construir, y la tarea ya ha empezado.
Disfrutemos pues de este momento, por ejemplo, porque es importante, pero disfrutemos sobre todo de poder gozar éste y otros con las personas que nos han acompañado, que están a nuestro lado en los buenos momentos, pero también en los más difíciles. Con las personas que nos aman independientemente de nuestros logros, porque eso es lo más importante, y ese es un logro que ya hemos conseguido y que no siempre sabemos disfrutar.
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