Summa Coaching 3era Edición REVISTA JUNIO 3-2 | Seite 22

» EN PORTADA DEL COACHING PARA EL COACH aplicad tanto al coach como al cliente. Para poder llevar a cabo esto, es imprescindible que el coach realice reflejos sintéticos del discurso del cliente y haga preguntas de la forma más fiel posible a la intervención de éste. Es decir, utilizando el mis- mo lenguaje y evitando caer en interpretaciones provocadas por su propia visión del tema a tratar. Si estuviéramos en el salón de los espejos, hacer Epoché consistiría en ser capaces de atrevernos a abandonar esa visión a la estamos acostumbra- dos para poder dar paso a otras diferentes. Nóte- se el uso de la palabra atreverse. Epoché supone un ejercicio de valentía y humildad tanto por parte del coach como del coachee. Estar dispuesto a no saber momentáneamente y dejar de lado todo lo conocido hasta ese momento sobre un concepto determinado. Esa es la única manera de que el coach pueda realizar un reflejo neutro y desape- gado de su visión personal. En el caso del coach, la Epoché será el elemento que posibilitará que éste se convierta en un espe- jo limpio y completamente plano, de forma que el reflejo que ofrecerá será lo más puro posible. Para el cliente supondrá un punto de partida sobre el que empezar a construir o deconstruir. En el caso que mencionábamos anteriormente del cliente que quiere “ser un buen jefe”, Epoché sería darse cuenta de que en realidad hasta el momento no se había planteado qué significa realmente esa idea. Sólo habiendo hecho Epoché podemos dirigirnos hacia la siguiente fase del proceso fenomenológi- co que sería la intuición eidética. Ésta consistiría en un proceso de limpieza y redefinición del con- cepto a abordar. Del Autor: Edición 3 Junio 2017 Pág 22 Tal y como hemos mencionado anteriormente nuestra visión de las cosas y sobre nosotros mis- mos y los demás, está condicionada por juicios, interpretaciones, preconcepciones que actúan en nosotros de forma inconsciente como interferen- cias hacia aquello que queremos conseguir. Una vez que estamos dispuestos a hacer Epoché de forma consciente y a dejar de lado esa forma par- ticular de visión que tenemos, es necesario que nos embarquemos en un proceso de limpieza o eliminación de todo aquello que es accesorio a la esencia del concepto en sí, y además una poste- rior redefinición que nos aporte luz y forma a la nueva visión de éste. Si a nuestro cliente ejecutivo anterior le pregun- táramos qué significa para él “ser un buen jefe”, lo más probable es que primero tuviera que pa- rar para replantearse su visión actual del término. Quizás una visión que nunca se habí