Summa Coaching 3era Edición REVISTA JUNIO 3-2 | Seite 23
» EN PORTADA DEL COACHING PARA EL COACH
pura del concepto “ser un buen jefe”. Una
esencia mucho más cercana y más enfo-
cada en los resultados que nuestro clien-
te quiere conseguir. Para poder estar en
esta posición, el coach debe poner mucha
atención a no “contaminar” sus interven-
ciones, ya sea en forma de reflejo, resu-
men, agrupación o pregunta, con posibles
interferencias pertenecientes a su propia
forma de ver ese mismo concepto.
A través de este proceso
potenciado por la aproxi-
mación fenomenológica, el
cliente estará aprendiendo
de forma empírica un
proceso de auto-aprendi-
zaje que le acompañará a
lo largo de su vida y que
le hará un ser mucho más
autónomo, reflexivo y
creativo y en disposición
para obtener mejores
resultados.
A estas alturas el lector se estará pregun-
tando seguramente cuáles son los bene-
ficios de este enfoque fenomenológico
dentro de las competencias del coach. La
respuesta dependerá bastante del con-
cepto que tenga el propio coach sobre la
finalidad última del coaching. ¿El coaching
es sólo para conseguir objetivos? ¿O el
trabajo sobre objetivos es un medio para
poder desarrollar el potencial de las personas y su autonomía so-
bre este potencial?
Para los coaches que estén conformes con la primera aproxima-
ción, quizá la fórmula humanista - no directiva, no sea atractiva
ni necesaria. En cambio, si creemos en un coaching enfocado al
desarrollo del potencial del ser humano, de forma autónoma, ésta
es la fórmula. Para poder fundamentar esta afirmación vamos a
referirnos a los diferentes estudios que se han hecho a través de
EEG relacionados con el índice de actividad cerebral en un entor-
no en el que al sujeto de estudio se le aportaban las soluciones a
ciertos dilemas planteados y otro en el que era el propio sujeto el
que debía realizar el trabajo de reflexión para llegar a conclusio-
nes o soluciones.
Mientras que en el primer caso la actividad cerebral registrada
era casi nula, en los casos en que el sujeto ponía en marcha el
proceso de reflexión a través de diferentes preguntas formuladas,
Del Autor:
Edición 3 Junio 2017 Pág 23
no sólo se apreciaba una pronunciada actividad en el lóbulo pre-
frontal del individuo, sino que también se activaban incluso otras
áreas correspondientes al hemisferio derecho, haciendo un uso
más integrado de todo el cerebro. Mientras que cuando le de-
cimos a alguien lo que tiene que hacer o la posible solución a
un problema el nivel de aprendizaje que se produce es mínimo,
en el momento que la persona es partícipe de la búsqueda de
soluciones y es éste el que realiza el proceso reflexivo, el nivel de
aprendizaje que se está produciendo en ese individuo es mucho
mayor, además de tener más garantías de integración en la me-
moria a largo plazo.
Pero no sólo eso. A través de este proceso potenciado por la
aproximación fenomenológica, el cliente estará aprendiendo de
forma empírica un proceso de auto-aprendizaje que le acompa-
ñará a lo largo de su vida y que le hará un ser mucho más autó-
nomo, reflexivo y creativo y en disposición para obtener mejores
resultados.