Spanish ACAMS Today (Marzo-Mayo 2012) Vol. 11 No. 2 | Seite 27

DESAFÍOS ANTILAVADO que está claro es que probablemente alguien, o algún grupo de individuos, está recibiendo US$100.000 en efectivo. A la vez que simultáneamente traza el perfil del cliente A, también realiza algo más importante, analiza las transacciones de su cuenta. Un mes después de haber abierto la cuenta, el cliente A deposita tres cheques durante un período de dos semanas de US$35.000 cada uno. Los cheques son de tres individuos (aparentemente no relacionados) de la zona geográfica de su banco y que pertenecen al mismo grupo étnico de su cliente. La cuenta luego permaneció inactiva durante varios meses hasta la primera extracción en efectivo. Transcurren cinco días, con un fin de semana en el medio, y antes de que siquiera empiece un reporte de operación sospechosa (ROS), el cliente A deposita dos cheques de dos individuos (aparentemente no relacionados) que viven en el otro extremo del país — del mismo grupo étnico — de US$52.500 cada uno. Pareciera que el cliente A (y/o sus cómplices) acaba de obtener una ganancia de US$5.000 en cinco días. Al día siguiente se presenta el ROS. Se repite la actuación Si usted ha estado en cualquier profesión el tiempo suficiente, su mente se vuelve como una computadora, registra rápidamente todas las posibilidades de lo que puede estar ocurriendo en una determinada situación, junto con (en esta profesión) una enorme cantidad de teorías nefastas. El cliente A parece estar actuando como un broker o como un testaferro de las partes involucradas por determinadas razones o una combinación de posibles razones. Sean legítimas o no, las partes pueden no confiar en otro o pueden no desear ser vistas juntas. Puede que se trate de algún tipo de transacción de Hawala. O incluso mejor, puede ser que hayan encontrado al inocentón perfecto en el cliente A. Cualquiera sea el caso, si bien puede que se trate de monedas raras, lo que exactamente está siendo comercializado es otra cosa. También es seguro concluir que la posibilidad de que ocurran algunas ramificaciones impositivas es mínima o ninguna, como lo es la posibilidad de que uno o más delitos económicos o físicos estén siendo cometidos. Transcurrida una semana desde la remisión del ROS, el gerente de la sucursal llama para avisarle que el cliente A ha solicitado otra extracción de dinero en efectivo, esta vez por US$75.000. Dos días después tiene el efectivo y seis días después de ello, con un fin de semana en el medio, deposita un cheque de US$80.000 de un solo individuo ubicado en otra parte del país — perteneciente al mismo grupo étnico. Esta vez, la ganancia de US$5.000 requirió un día más para ser obtenida. personas que tienen más trato con la gente que aquellos que trabajan en la oficina de soporte, a menudo ofreciendo un oído comprensivo sino algo más. El gerente le indica al cliente A que vaya al departamento LSB, avisándole a dicho sector cuando el cliente se retira de la sucursal. Yendo al ataque Cuando el cliente A llama, el profesional LSB/ALD asignado al caso explica el propósito de la carta y enfatiza que el cliente A debe dar una explicación; dado que el banco tiene información insuficiente para hacer otra cosa que una determinación amplia. El cliente reitera lo que dijo inicialmente al gerente de sucursal, pero su tono destaca que no está convencido de lo que está diciendo. Cuando se lo presiona para que lo ponga por escrito hace una pregunta curiosa, quiere saber si está involucrado el gobierno, una pregunta que repite varias veces durante la conversación. Con calma usted le contesta cada vez que es el banco el que está preguntando. La conversación culmina con el cliente A diciendo cerrar su cuenta, lo cual hace al día siguiente. Después de evaluar todos los factores, usted decide enviarle una carta al cliente solicitándole que explique sus acciones por escrito. La decisión de bajo qué circunstancias se requiere la carta es subjetiva, pero basta decir que si las autoridades de control legal llegaran a participar, usted debería coordinarlo con ellas. El avisar o hacer que se dé cuenta siempre es un tema de preocupación, pero la mayoría de los profesionales LSB/ALD son lo suficientemente inteligentes como para saber cuándo una carta puede ser perjudicial y las presentaciones de ROS todavía son la orden del día. Por el contrario, el cierre de una cuenta es equivalente a avisarle (tipping-off), por lo cual, porqué por lo menos no tratar de obtener una explicación. Nadie quiere perder una cuenta por una decisión basada en hechos limitados, ni los departamentos LSB quieren presentar ROSs eternamente. Una carta del banco dirigida al cliente pidiéndole una explicación sobre sus actividades generará una plétora de emociones y reacciones desde la comprensión y la cooperación hasta el temor y el enojo. La respuesta puede no ser una respuesta de ninguna manera, análoga a un acuerdo legal sin admisión de culpabilidad. El cliente omite responder, pero cierra la cuenta o cesa su actividad. La manera en que usted estructure la carta es una decisión suya, pero la explicación de su necesidad como institución financiera para preguntar, si bien no es acus