Spanish ACAMS Today (Junio-Agosto 2011) Vol. 10 No. 3 | Page 47

guÍA PARA su CARReRA La presión del público y la atención de los medios han destacado la necesidad de que las organizaciones sean cada vez más responsables por conductas no éticas, incluida la corrupción, el abuso laboral y otras condiciones adversas en sus actividades, las de sus subsidiarias, así también como por los actos de los subcontratistas que actúan en su representación. Sea que esta presión se relacione con las maquiladoras en las industrias textil y del calzado o con la corrupción por fondos malgastados que estaban destinados para el desarrollo en el Medio Oriente, el público está demandando una responsabilidad acorde. Aquella organización que no atienda estas demandas enfrenta ahora varias posibles consecuencias, incluyendo: • Reputaciones corporativas dañadas y pérdida del valor de la marca; • Moral más baja de los empleados; • Boicots de los consumidores y otras sanciones económicas; • Percepciones negativas en nombre de los inversores; • Acciones legales; y, • Multas y prisión para los gerentes y directores. Transparencia Internacional, una organización que evalúa los niveles y percepciones de corrupción en todo el mundo, ha identificado al soborno y la corrupción como culpables parcialmente de la reciente crisis económica. Algunos de los factores que contribuyen a esto incluyen: fallas serias en la diligencia debida corporativa, gobierno e integridad; transparencia y responsabilidad deficientes; y sistemas inadecuados de integridad corporativa. La recesión mundial resultante ha puesto en peligro la demanda por parte del público para que los negocios y gobiernos sean considerados responsables. El rango de organizaciones sujetas a reportes financieros y restricciones en las transacciones se está ampliando más allá de las instituciones financieras tradicionales. Las iniciativas recientes como la Convención Anti-Sobornos de la OECD, la nueva Ley AntiSobornos en el Reino Unido, y la Ley de Prácticas Corruptas Extranjeras en los Estados Unidos se aplican a cualquier clase de negocios. Además, la Oficina de Control de Bienes Extranjeros tiene jurisdicción sobre varias actividades comerciales en varias jurisdicciones, no solo sobre aquellas vinculadas a las transacciones financieras. Estas iniciativas son algunas de las razones por las cuales las organizaciones están tomando a la integridad seriamente y están adoptando medidas adecuadas dentro de sus estructuras internas y operaciones. Mientras las agencias gubernamentales y los negocios se esfuerzan por implementar estos programas, existe una necesidad para que los profesionales brinden servicios, sea a través de consultoría o mediante la incorporación de ellos a la fuerza de trabajo. El rol de los profesionales de la Integridad de Dirección les permitirá a esas organizaciones a asumir un enfoque voluntario, proactivo para asegurar que las actividades de una compañía o agencia sean realizadas ética y responsablemente, con equidad, sustentabilidad, y sensibilidad culturan en las comunidades y sociedades dentro de las cuales actúan. Debe señalarse que la Integridad de Dirección debe distinguirse del cumplimento regulatorio de y de la administración del riesgo. Algunas organizaciones mantienen sus objetivos de cumplimiento en un nivel tal para que cumplan con el mínimo requerido bajo las leyes y regulaciones. La Integridad de Dirección da un paso más allá elevando los objetivos desde los niveles de cumplimiento mínimo hasta llegar a ser un líder en responsabilidad ética. De manera similar, la Integridad de Dirección busca adoptar un enfoque más amplio y más proactivo que el que se encuentra generalmente en el campo por lo general más reactivo de la administración de riesgo. Ciertamente, existen sinergias entre el cumplimiento, la administración del riesgo y la Integridad de Dirección y muchas organizaciones pueden encontrar adecuado que los tres objetivos sean cumplidos por una sola oficina o unidad. Los especialistas capacitados con habilidades para la Integridad de Dirección pueden ayudar a los líderes de negocios y gubernamentales no solo a evitar prácticas comerciales que representen un riesgo para la industria o la economía, sino también para colocar a esas prácticas bajo escrutinio para que pueda llegarse a una solución rápida. Algunas de las disciplinas más comunes que se encuentran en la Integridad de Dirección incluyen: metodologías para la adquisición de conocimientos, prácticas de relaciones públicas, técnicas de administración de riesgo comercial,