guÍA PARA su CARReRA
La presión del público y la atención de los
medios han destacado la necesidad de que
las organizaciones sean cada vez más responsables por conductas no éticas, incluida la
corrupción, el abuso laboral y otras condiciones adversas en sus actividades, las de
sus subsidiarias, así también como por los
actos de los subcontratistas que actúan en su
representación. Sea que esta presión se relacione con las maquiladoras en las industrias
textil y del calzado o con la corrupción por
fondos malgastados que estaban destinados
para el desarrollo en el Medio Oriente, el
público está demandando una responsabilidad acorde.
Aquella organización que no atienda estas
demandas enfrenta ahora varias posibles
consecuencias, incluyendo:
• Reputaciones corporativas dañadas y
pérdida del valor de la marca;
• Moral más baja de los empleados;
• Boicots de los consumidores y otras
sanciones económicas;
• Percepciones negativas en nombre de los
inversores;
• Acciones legales; y,
• Multas y prisión para los gerentes y directores.
Transparencia Internacional, una organización que evalúa los niveles y percepciones de
corrupción en todo el mundo, ha identificado
al soborno y la corrupción como culpables
parcialmente de la reciente crisis económica.
Algunos de los factores que contribuyen a
esto incluyen: fallas serias en la diligencia
debida corporativa, gobierno e integridad;
transparencia y responsabilidad deficientes;
y sistemas inadecuados de integridad corporativa. La recesión mundial resultante ha
puesto en peligro la demanda por parte del
público para que los negocios y gobiernos
sean considerados responsables.
El rango de organizaciones sujetas a reportes
financieros y restricciones en las transacciones se está ampliando más allá de las
instituciones financieras tradicionales. Las
iniciativas recientes como la Convención
Anti-Sobornos de la OECD, la nueva Ley AntiSobornos en el Reino Unido, y la Ley de Prácticas Corruptas Extranjeras en los Estados
Unidos se aplican a cualquier clase de negocios. Además, la Oficina de Control de Bienes
Extranjeros tiene jurisdicción sobre varias
actividades comerciales en varias jurisdicciones, no solo sobre aquellas vinculadas a
las transacciones financieras.
Estas iniciativas son algunas de las razones
por las cuales las organizaciones están
tomando a la integridad seriamente y están
adoptando medidas adecuadas dentro de sus
estructuras internas y operaciones. Mientras
las agencias gubernamentales y los negocios se esfuerzan por implementar estos
programas, existe una necesidad para que los
profesionales brinden servicios, sea a través
de consultoría o mediante la incorporación
de ellos a la fuerza de trabajo.
El rol de los profesionales de la Integridad
de Dirección les permitirá a esas organizaciones a asumir un enfoque voluntario,
proactivo para asegurar que las actividades
de una compañía o agencia sean realizadas
ética y responsablemente, con equidad,
sustentabilidad, y sensibilidad culturan en
las comunidades y sociedades dentro de las
cuales actúan.
Debe señalarse que la Integridad de Dirección debe distinguirse del cumplimento
regulatorio de y de la administración del
riesgo. Algunas organizaciones mantienen
sus objetivos de cumplimiento en un nivel tal
para que cumplan con el mínimo requerido
bajo las leyes y regulaciones. La Integridad
de Dirección da un paso más allá elevando
los objetivos desde los niveles de cumplimiento mínimo hasta llegar a ser un líder en
responsabilidad ética. De manera similar, la
Integridad de Dirección busca adoptar un
enfoque más amplio y más proactivo que el
que se encuentra generalmente en el campo
por lo general más reactivo de la administración de riesgo. Ciertamente, existen sinergias
entre el cumplimiento, la administración del
riesgo y la Integridad de Dirección y muchas
organizaciones pueden encontrar adecuado
que los tres objetivos sean cumplidos por una
sola oficina o unidad.
Los especialistas capacitados con habilidades para la Integridad de Dirección pueden
ayudar a los líderes de negocios y gubernamentales no solo a evitar prácticas comerciales que representen un riesgo para la
industria o la economía, sino también para
colocar a esas prácticas bajo escrutinio para
que pueda llegarse a una solución rápida.
Algunas de las disciplinas más comunes que
se encuentran en la Integridad de Dirección
incluyen: metodologías para la adquisición
de conocimientos, prácticas de relaciones
públicas, técnicas de administración de riesgo
comercial,