Spanish ACAMS Today (Junio-Agosto 2011) Vol. 10 No. 3 | Page 21

soLuCiones PRÁCtiCAs Ley de Secreto Bancario y las regulaciones vinculadas a la misma imponen la obligación sobre el banco de presentar un Reporte de Operación Sospechosa (ROS). La actividad que genera el ROS no siempre es tan obvia como el tráfico de drogas. También puede tratarse de fraude. El formulario del ROS para las instituciones depositarias menciona especialmente a varios fraudes en la lista de “caracterizaciones resumidas de la actividad sospechosa”. Ellas incluyen: fraude con tarjetas de crédito, tarjetas de crédito, cheques, préstamos y transferencias electrónicas. Los esquemas Ponzi o los fraudes con inversiones no están mencionados, pero nada le impide que simplemente los marque como “otro”. 2. Realizar el CSC sobre sus clientes de la firma de inversión Un buen programa de Conozca a Su Cliente es fundamental para cualquier programa antilavado de dinero, practicar la Diligencia Debida a Su Cliente sobre los clientes de la firma de inversión es esencial. Cuando un negocio es “demasiado bueno para ser verdad”, es el momento de analizar más en detalle al cliente. El AmSouth Bank de Alabama aprendió, a su pesar, que prestarle servicios bancarios a un cliente que resultó estaba operando un esquema Ponzi, puede ser una catástrofe. No solo para los inversores que resultaron víctimas del mismo, sino también para el banco. En este caso de 2004, dos de los clientes del banco, Nance y Hamrick, dirigían un esquema Ponzi. Nance había sido asesor financiero durante años y convenció a muchos de sus clientes para que invirtieran en “pagarés” con Hamric. Los pagarés eran mantenidos en una cuenta en el AmSouth que había sido abierta para cada víctima. Como siempre sucede en los esquemas Ponzi, el interés prometido era muy alto. Algunos de los pagarés prometían intereses de hasta un 25 por ciento mensual. Esto debería haber sido una señal de alerta para el banco. Les informaron a las víctimas que estaban invirtiendo en un programa de compra de moneda, pero ese programa no existía. El interés que recibieron fue, de hecho, un repago de sus propios fondos. Los fiscales y los reguladores consideraron que el banco tenía la obligación de detectar las transacciones y presentar reportes de operaciones sospechosas en respuesta a tal situación. En el caso de Hamric, el AmSouth solo presentó un ROS y lo hizo dos años después de ocurrida la actividad sospechosa. La presentación caracterizaba erróneamente a la actividad como fraude con cheques, e indicaba una suma menor a la involucrada. Además, también hay que verificar si la inversión está registrada. Los esquemas Ponzi a menudo incluyen inversiones que no han sido registradas ante la Comisión de Valores y Bolsas de los EE.UU. (SEC, por sus siglas en inglés) o con los reguladores estatales. La inscripción es importante porque les brinda a los inversores acceso a información impor- ACAMS.ORg/ESPAnOL | JuniO–AgOSTO 2011 | ACAMS TODAY 21