Spanish ACAMS Today (Junio-Agosto 2011) Vol. 10 No. 3 | Page 13

DesAFÍos AntiLAVADo Si bien algunos hawaladares sí se registran ante FinCEN y se matriculan como negocio de servicios monetarios habilitados, otros no lo hacen. Muchos pueden inocentemente desconocer la ley, aún cuando todos sabemos que el desconocimiento de la ley no es excusa. El hawaladar puede ser simplemente nada más que una persona con un trabajo diario, que resulta que tiene algunas conexiones en el exterior, y que realiza el hawala como favor a amigos y parientes y a la vez gana algún dinero extra por ello. Los clientes y las razones De la misma manera que el hawaladar generalmente es una persona del barrio, también lo son los clientes. La gente participa en el hawala por varias razones. Los inmigrantes nuevos generalmente no están familiarizados con su nuevo país y conservan las tradiciones antiguas hasta que pueden estar más asimilados. Muchos no pueden abrir cuentas en el banco inmediatamente. Los familiares y los asociados comerciales en su país de origen pueden no tener acceso a los servicios bancarios por varias razones. Puede ser que vivan en un área remota del país, y el hawala puede ser el único canal de entrega posible. Su país puede estar devastado por conflictos civiles, guerras y/o inestabilidad política, poniendo en riesgo al sistema bancario y los envíos de fondos. Muchos consideran que sus gobiernos son corruptos, y temen que su dinero sea robado. Incluso, otros no confían en los bancos u odian a todos los bancos (sentimientos que