DesAFÍos AntiLAVADo
Si bien algunos hawaladares sí se registran
ante FinCEN y se matriculan como negocio
de servicios monetarios habilitados, otros
no lo hacen. Muchos pueden inocentemente desconocer la ley, aún cuando todos
sabemos que el desconocimiento de la ley no
es excusa. El hawaladar puede ser simplemente nada más que una persona con un
trabajo diario, que resulta que tiene algunas
conexiones en el exterior, y que realiza el
hawala como favor a amigos y parientes y a
la vez gana algún dinero extra por ello.
Los clientes y las razones
De la misma manera que el hawaladar generalmente es una persona del barrio, también
lo son los clientes. La gente participa en el
hawala por varias razones. Los inmigrantes
nuevos generalmente no están familiarizados
con su nuevo país y conservan las tradiciones
antiguas hasta que pueden estar más asimilados. Muchos no pueden abrir cuentas en
el banco inmediatamente. Los familiares
y los asociados comerciales en su país de
origen pueden no tener acceso a los servicios
bancarios por varias razones. Puede ser que
vivan en un área remota del país, y el hawala
puede ser el único canal de entrega posible.
Su país puede estar devastado por conflictos
civiles, guerras y/o inestabilidad política,
poniendo en riesgo al sistema bancario y
los envíos de fondos. Muchos consideran
que sus gobiernos son corruptos, y temen
que su dinero sea robado. Incluso, otros no
confían en los bancos u odian a todos los
bancos (sentimientos que