Spanish ACAMS Today (Diciembre ’09- Febrero ’10) Vol. 9 No. 1 | Page 16

Desafíos antilavado Buscando al Sr. BuenROS H ace poco, un caballero se acercó al banco de su comunidad local y preguntó cuánto dinero en efectivo podía depositar. En su mano tenía un folleto, que estaba disponible en la recepción del banco, en el cual se explicaban los requisitos de reporte de las operaciones en efectivo (RTEs), y que varios cajeros habían informado que lo habían observado leyendo antes de realizar la consulta. El cliente fue asesorado adecuadamente sobre que no había límites de dinero para los depósitos en efectivo (las extracciones por supuesto están sujetas a montos máximos). Se retiró del banco, y regresó dos días 16 acams today | Diciembre–Febrero 2010 después con un depósito de US$9.900 en efectivo, y dos días después con otro depósito en efectivo de US$9.100. Una semana después, el cliente obtuvo un cheque de cajero por US$19,000 a la orden de un concesionario de autos local. ¿Le suena familiar? Si bien el cliente puede haber sido aplazado en comprensión de textos — dado que este folleto en especial explicaba la estructuración y las sanciones que conlleva — eso no hizo que el oficial de la Ley de Secreto Bancario (LSB) se sintiera mejor respecto de la presentación de un reporte de operación sospechosa (ROS) por la actividad que un estudiante de escuela secundaria podría haber detectado, sin mencionar la señal de alerta que podría haber indicado el sofisticado software de los cuales la mayoría de los bancos se han convertido en cautivos. Así, usted presenta un ROS por la evidente estructura intencional y 90 días después, cuando la actividad de su cuenta muestra la misma actividad rutinaria que había tenido siempre, el caso es relegado a una lista de vigilancia, el cliente no vuelve a estructura nunca más. Me olvidé de mencionar que el personal del banco tenía una muy Buena idea del origen del dinero — lecciones privadas de instrumentos musicales www.ACAMS.org/espanol