"Solo por hoy" volumén 5 | Page 33

segundo paso

El milagro llegó.

Llegué a CCA /OA sin creer que algo bueno había para mí , crucé la puerta sin ilusión, solo porque ya no tenía otro lugar a donde ir; al llegar encontré por sorpresa un refugio para mi dolor, un consuelo para mi cuerpo y una esperanza para mi espíritu; a mi llegada nunca pensé siquiera en la posibilidad de encontrar un Poder Superior, no sabía si alguna vez había tenido en mi algo parecido o si tenía que empezar de cero, aún con dudas intenté buscarlo, solo por que los pasos me invitaban a ello, y con tal de continuar empecé mi búsqueda. Le escribí una carta a Dios, aún sin saber quién era, ni cómo era o si existía, fue asi como empecé, mientras escribía aumentaban poco a poco mis ganas de sentirlo, de aceptarlo y de pedirle una segunda oportunidad de vida. A través de la escritura lo encontré. Solo así entendí que la comida me alejaba de mi felicidad, de un Poder Superior a mí y de una vida mejor. Hoy tengo la creencia en Dios como yo lo concibo; a Él le pido que mi cordura esté en su sitio, y por hoy decido descansar en sus manos, ya no lucho, me derroto día a día para trabajar mi progreso espiritual. 

Al tener por fin un hogar en CCA y al experimentar una nueva vida, acepté a un Poder Superior a mí y le pido lo más importante, que me regresara el sano juicio, mis viejas actitudes dejaron de funcionar, la comida empezó poco a poco a tomar su justa dimensión, y fue entonces cuando los cambios empezaron a suceder, con esta experiencia empecé a confiar, mi camino no fue rápido, tampoco fácil, pero, por sorpresa, empecé a sentirme más tranquila cada día . Miré hacia mi pasado y aprendí a ceder, yo sola no había podido, eso me quedó claro, mi madrina empezó a ser mi apoyo, el grupo mi techo y Dios la fuerza que no pude encontrar comiendo compulsivamente.

Judith Fernanda Hermosillo Sonora