SIN PELOS EN LA LENGUA - ALBERTO AGUIRRE Y FERNANDO GONZÁLEZ | Seite 24

Por atisbos, una y otra cosa. Y el que quiera sistema, no es sino que arme o amarre los diversos textos. González iba siempre disparado por el acontecimiento. Buscaba a la gente para encontrarse entre la gente. Y así descubrió a Colombia. “La putería invade a la sociedad mulata, al mismo tiempo que el míster agarra coños y minas”. Es esa la sustancia de este país prostituido, y de una casta vendepatrias. “Las minas de esmeralda han sido para Colombia como la belleza para una obrera: causa de corrupción”. Los partidos han sido la máscara de esa sumisión; la máscara de una democracia. Sobre la sucesión de los partidos en el poder, que aquí toman por demostración democrática, decía González: “Se trata de un cambio de propietarios”. Denosta ese espíritu de partido, ese faccionalismo, que no es sino división, y que produce el alineamiento de los odios. No se comprende al otro, ni se intenta. Se le odia, y se rechaza lo que dice, por ser otro. Y los políticos, reyes de la trapisonda. En 1936 el presidente de la república era Alfonso López Pumarejo, y el jefe de la oposición, Laureano Gómez. Fernando González decía de éste que era “una hortera de la moral”, y en el otro señalaba su “carencia de preparación moral e intelectual”. ¿No es cierto que no es sino cambiar los segundos apellidos para quedar situados en el presente? Colombia da la impresión de avanzar, pero es como el tiovivo, que gira sobre un eje, pasando siempre por los mismos 22