SIN PELOS EN LA LENGUA - ALBERTO AGUIRRE Y FERNANDO GONZÁLEZ | 页面 22

el creador de mitos. Y como él cree que Antioquia será un gran pueblo histórico, desea consagrarse a los mitos, o por lo menos ser el iniciador. Esta revista ha estado dedicada a ello desde el primer número, pero la gente no ha entendido bien los altos fines que aquí se persiguen”. Puede que ahora sí entiendan. Lo dudo. Aquí, en seguida, en esta suma que es la revista de Fernando González, está in nuce el autor. Es como un vademécum de su pensamiento, como mirar por el revés de un catalejo, y advertir, en síntesis, su idea, múltiple, variada, contradictoria. Aquí se manifiestan sus dotes, sus valores, su estilo, sus ideas, su filosofía, sus tendencias. Es ocasión singular, pues fue siempre alguien que no se dejó encasillar por el concepto. Al tiempo que buscaba el mundo, se buscaba en el mundo. Buscaba el ser. Y la revista, por su misma condición de apego a la actualidad, indica esa búsqueda en la palpitación del mundo. Porque el pensamiento de Fernando González va adherido a la realidad. El concepto deriva de la realidad, no de otro concepto. Por eso es que le tienen ojeriza los filósofos de cátedra, aislados en su estrado como en una cápsula del tiempo. Como vivía atisbando el mundo, con la curiosidad de un animal o de un niño, sus conceptos están preñados de realidad. Como untados aún del barro vital. No es impoluto Fernando González. Por lo menos, para el paladar de los profesores de filosofía. 20