Las entrevistas personales tienen la gran ventaja de que permiten observar la actitud del aspirante en cierto tipo de situaciones, en cierta forma obliga a la persona a hablar con mayor honestidad y compromiso, al mismo tiempo que permite determinar su perfil motivacional, valores y manera de expresarse. Por otra parte, las pruebas cognitivas y proyectivas nos permiten evaluar el nivel de conocimiento de las personas y nos dan acceso a características psicológicas importantes como sus habilidades y motivaciones.
Al mismo tiempo, las técnicas de simulación que pueden ser dinámicas grupales, debates, entre otras, permiten ver las reacciones que podrían tener las personas diariamente en el ambiente laboral y por último, los exámenes médicos, determinan si el aspirante se encuentra preparado físicamente para realizar determinado de trabajo. Desde un trabajo pesado, hasta un cargo de oficina.