LOS CAMPESINOS QUE QUIEREN DERROTAR EL LIBRE COMERCIO. 03 SEPTIEMBRE 2013 De Revista Semana
Alimentadas por los promedios y los buenos indicadores macroeconómicos, durante los últimos años la mayoría de las noticias económicas provenientes de Colombia habían sido predominantemente positivas. Pero el paro agrario, que este lunes entró a su tercera semana, ha obligado a ponerle más atención a la Colombia que sufre a pesar del crecimiento económico sostenido, los niveles sin precedentes de inversión extranjera, el aumento del ingreso per cápita y la reducción de los índices de pobreza y desempleo, tantas veces destacados por las actuales autoridades colombianas. Aunque más del 75 % de la población colombiana vive en las ciudades, en el resto, la Colombia rural y campesina, los hogares todavía ingresan en promedio 3,4 veces menos que los de las 13 principales áreas metropolitanas de este país suramericano. Es la Colombia de los pequeños y medianos productores agropecuarios, que se quejan de un abandono de décadas que los ha hecho particularmente vulnerables a la apertura comercial que tan bien parece funcionar para los consumidores de las zonas urbanas. De hecho, el rechazo a los tratados de libre comercio ha sido una de las principales constantes de las protestas: una demanda que está en las mesas de negociación y en las consignas que se gritan en la calle. Y es que una de las principales quejas de los pequeños productores en paro es que, en las actuales condiciones, no pueden competir con las importaciones baratas hechas al amparo de los TLC y otros acuerdos comerciales. Inundados La leche es, tal vez, el ejemplo más claro de lo mucho que ha aumentado la competencia para los productores colombianos. En los últimos seis años las importaciones de leche se han más que triplicado, al pasar de 9.727 toneladas en el 2006 a 33.728 el año pasado, según cifras de la Dirección Nacional de Estadísticas (DANE). Y es de esperar que la cifra aumente todavía más con la reciente entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, el 1° de agosto pasado.