Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 94
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para intentar explicar la novedad plástica de sus pinturas, no queda más
que en el terreno de la hipótesis y de la especulación incierta, pero aún así es
nuestro deber no pasar por alto una faceta que le afectó intermitentemente
la mitad de su vida y de la que hoy día solo tenemos aproximaciones y no
certezas. Con poca rotundidad podemos afirmar por tanto de qué manera
pudieron ser causa de su vigorosa obra en la Quinta del Sordo. Sin em-
bargo es un campo nuevo de investigación ya que no conozco trabajos que
ahonden en las drogas que pudo consumir y su efecto probable.
Pese a todo y a sabiendas de las limitaciones -conscientes de que una
enfermedad, unas enfermedades, un tratamiento, unos tratamientos, no dan
los mismos resultados en todos los seres- vamos a presentar cuanto sabemos
de las enfermedades padecidas por el maestro Goya, con la conciencia de
que a partir de aquí se podrán construir teorías explicativas de diversa ín-
dole. Pero eso ya no nos compete.
Las enfermedades que padeció, fueron varias, algunas de las cuales
se solaparon y otras fueron agravándose en el transcurso del tiempo. Es
difícil, desde la perspectiva actual, saber cuáles fueron éstas y sobre todo
qué grado de enfermedad o enfermedades le afectaban cuando realizó Las
pinturas Negras y mucho menos en qué medida pudieron influir en su ori-
ginalidad y su plástica novedosa.
comúnmente para reducir cualquier tipo de dolor, Su principio más activo es la morfina.
Al láudano y al opio se les consideraba los medicamentos más importante de todos los que
existían en la farmacopea de aquella época, al menos para ciertas dolencias.