Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Seite 93

93 6.- Las enfermedades de Goya Antes de abordar la Quinta del Sordo y sus pinturas he creído que debía aproximarme a la persona de Goya, una vez apuntado el contexto histórico donde las desarrolló. Acercarme a un hombre que en el transcurso de su vida padeció diversas enfermedades, algunas de ellas tuvieron como resultado una profunda sordera que le aislaron del mundo, tanto que debía hacerse entender con las manos. Enfermedades que junto a las circunstan- cias políticas que le tocó vivir, pueden ayudar a explicar algo mejor ese carácter sombrío y extraño que flota en sus pinturas “negras”. De hecho, la Quinta del Sordo no la compra hasta que no se encuentra prácticamente solo en cuanto a amigos se refiere, puesto que los más íntimos o se han ido al exilio o han muerto. Solamente la presencia de una mujer joven (cuarenta y un años menor) y su hija pequeña parecen ser el único contrapunto dulce en esos últimos años antes de emprender viaje al exilio. Somos conscientes que la enfermedad, las enfermedades, los sínto- mas y sus tratamientos (medicamentos-drogas)( 12) no hacen a los creadores ni la categoría de estos y que todo cuando abordemos en este apartado, 12-Durante el periodo colonial los médicos tendrán acceso a ingredientes desconocidos venidos de América, Asia y África, con los cuales se experimentarán curas para diversos pa- decimientos. El siglo XIX fue prolífico en el descubrimiento de fármacos puros, muchos de ellos derivados de drogas. Entre otras plantas con efecto psicotropo o bien en laboratorios químicos, se sintetizaron la Morfina (1805), Codeína (1832), Atropina(1833), Cafeína (1841), Cocaína (1860), Heroína (1874), Mescalina (1888) y los Barbitúricos (1903). El laúdano, fue de uso común en la socidad madrileña en época de Goya (preparación com- puesta por vino blanco, azafrán, clavo, canela y otras sustancias además de opio). Se usaba