Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 87

87 allá del propio cuadro. Sabemos que hay más aún no viéndolo. El Gesto, con mayúscula, es aquí definitorio y definitivo. El Gesto que nace del interior de los seres y los llena de asalvajada furia. Un gesto que obliga a matar sin más. Esa es la única sinrazón-razonada e irrazonada a un mismo tiempo. Matar, matar es la consigna, que diría León Felipe en un hermoso y brutal poema como el cuadro que analizamos. Expresionismo y Gesto. Gesto ex- presionista expresando expresiones primarias de rechazo y defensa, frente al miedo a morir y a eso tan etéreo y visceral que se llama enemigo, pero que en ese instante está ahí dispuesto también a matarte a ti. Pintura de enorme potencia visual. Composición nueva para una nueva manera de encarar la plástica. Los fusilamientos, responden a la misma concepción, aquí la efi- cacia visual viene marcada por una composición donde están claramente delimitados los enemigos. A un lado el heroísmo, el pueblo, que está siendo ajusticiado, en otro el enemigo brutal, anónimo, la soldadesca, que como una máquina ejecuta la acción de producir muerte, de romper la resistencia a través de la sangre. La noche es lugar para la tragedia, el lugar de la ocultación de lo brutal sin condiciones, sin testigos. La noche es la querida de las represiones, de lo siniestro, del poder militar-policial. La noche del fusilamiento en la cuneta y la tapia, del enterramiento en fosa común. Goya introduce una extraña luz potente y maciza, antinatural pero de un efecto plástico fundamental, iluminan a los héroes y además consigue con enorme talento colocar el amarillo y el blanco en la figura central para dar más efi- cacia emotiva. Una camisa impoluta y unos pantalones amarillos encierran