Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 281

281 Anexo -IV- Habla Goya,... habla Leocadia Ningún hombre verdadero cree ya en esa zarandaja del arte puro, arte por el arte mismo. En este momento dramático del mundo el artista debe reír y llorar con su pueblo…el dolor del hombre y la injusticia constante que mana del mundo, y mi propio cuerpo y mi propio pensamiento, me evitan trasladarme a las estre- llas… F.G.L. Los artistas hacen nuevos ojos, los críticos de arte, las gafas…Paul Eluard Para acercarnos aún más al conocimiento de la persona incluimos una pequeña muestra de comentarios de Goya, donde aflora su intimidad y aspectos que muestran al ser humano, ese ser humano con conciencia de su valía, con las envidias cortesanas acosándole, con sus preocupaciones por la enfermedad, por su engreimiento de buen cazador, etc...Aspectos todos ellos que nos retratan al hombre que respiraba tras el pintor. También incluimos algunas referencias y cartas que nos parecen un complemento a este trabajo y que dan cuenta de la persona que le acompañó, desde el silencioso o agi- tado segundo plano, para hacerle más llevaderos los últimos años, en un día a día que no debió ser fácil. Nos referimos a Leocadia Zorilla. “No había tenido tanta dicha jamás y… no podía desear más en cuanto a gustarles mis obras…”, escribe en 1779 con 33 años. Igualmente a mediados de 1781, muy dolido -en carta dirigida a Martín