Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 262
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amigos, del mundo, por su sordera profunda, pero ello no frena su libertad,
su vitalidad y fuerza creativa haciendo redoblar una potencia de radicali-
dad creadora para interpretar el mundo/su mundo. Un mundo que le lleva
a destruir sus propios paisajes de contrastada solidez, pero con excesiva
carga decorativa, sin la contundencia posterior. Podríamos hablar del Goya
barroco, romántico, pero preferimos quedarnos ahora con su modernidad
de radical expresionismo, con sus visionarias interpretaciones del poder, de
la muerte, de la ignorancia, de la sexualidad, de cuanto agita el corazón y
el cerebro del ser humano. “Vive el mundo”, toma el pulso a su interior y al
exterior, creciendo y enfangándose vitalmente de cuanto sucede en su en-
torno histórico, tamizado de escepticismo activo, amor agónico, soledad de
oscuros silencios que se vuelven luminosos y libertad radical tanto plástica
como temática.
No ha necesitado grandes espacios comparado con los murales re-
nacentistas o barrocos (solamente El Bosco, Brueghel y quizás Miguel Ángel
en el Juicio Final aguantarían alguna comparación, pero tampoco se trata
de hacer comparaciones). Vejez, soledad, taras físicas y síquicas, sorpresa,
alucinaciones, quizás reforzadas por fármacos como el láudano o la cocaí-
na (que procedente de América se estaba poniendo de moda entre las cla-
ses adineradas), se entrelazan, como venimos refiriendo, con el dolor de la
brutalidad popular, la enajenación, la masificación idiota, la ignorancia, la
sexualidad condenada y en ocasiones reprimida, la avaricia, la decrepitud
física, la hipocresía, el fanatismo religioso, el destino de un pueblo conducido
sin rechistar como enorme rebaño, el final de una vida cercana, los sueños