Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Seite 239
239
tiva, supresión del espacio tridimensional al uso, especulaciones y una obra
desastrosamente retocada.
Consideraciones últimas
Hemos analizado Las Pinturas Negras intentando reflexionar
para penetrar en su aportación novedosa, en qué pudo mover a Goya a su
realización. Un Goya que podía pasar por un lúcido sicópata esquizoide
depresivo con fogonazos delirantes -según opina sin argumentar Juan José
Gómiz León- y una ternura a flor de piel, una sordera dolorosa y una estan-
cia en compañía de tres seres que aternurizan y hacen más llevadera su día
a día en la Quinta.
Compra la casa y pinta en sus paredes. Primero paisajes luminosos.
Acaba de comprarla , una cierta ilusión le acompaña y aun cuando se retira
a las afueras para “huir” del mundanal ruido o sencillamente para sentirse
menos vulnerable, pese a que en ese instante hay una cierta calma por que
la monarquía ha de ceder momentáneamente a un incipiente constituciona-
lismo.
Pero la enfermedad parece empeñada en no darle respiro, no cede y
vuelven las crisis dolorosas, la casa ya no es tan confortable cuando el dolor