Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 218

218 No era la primera vez que notariaba esta actitud Goya ya había dibujado en muchas ocasiones disputas, peleas incluso de ancianas donde en algún caso el garrote como arma está presente y además estaban para la historia sus escenas de Los Desastres de la Guerra.. Los personajes aparecen en primer plano, destacándose de un lejano paisaje yermo e iluminados a contraluz (resultado claro del ser incorpora- das a un paisaje previo-, lo que era contrario a las convenciones del retrato de figuras humanas. Como contrapunto del drama escenificado encontra- mos el paisaje adulterado de Cubells. Solo aparece cromatismo luminoso en paisaje y su cielo. Como sucede en casi todos los fondos paisajísticos de estas pinturas, las sutilezas coloristas vienen dadas por combinar la suavidad de los azules y la luminosidad de los blancos agrisados. El paisaje es aprove- chado por Goya. Aquí es claramente visible cómo atraviesa las figuras a la altura de la cintura en el de la izquierda y zona genital en el de la derecha. En este cuadro Goya vuelve a la consabida montaña que obliga a desplazar a los personajes hacia un lado lo que refuerza el lado expresio- nista de la pintura en contra de las pautas académicas o de las composicio- nes equilibradas del neoclasicismo. Se postula como un antiacademicista. Un antiacademicismo que le viene sugerido por la más adecuada manera de destacar las nuevas imágenes que va a incorporar sobre un paisaje ya elaborado con anterioridad. Este desequilibrio en la composición contraviene los cánones aca-