Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 216

216 según la apreciación de Yriarte. Según el investigador zaragozano la flor blanca y un chaleco aterciopelado -yo no veo chaleco y si unas chaquetas más bien deterioradas, que difícilmente usaría un vaquero durante su tra- bajo- le sirve para dar la visión política que se ha mantenido por diversos autores, aquella de que en Duelo a garrotazos subyace una alegoría de la lucha de la España liberal, blanca y luminosa y la oscura España absolu- tista; las famosas, y parece que inacabadas, dos Españas machadianas. La lucha fratricida entre españoles- en el fondo camufla dos clases antagóni- cas- que en época de Goya se materializaba en las posiciones enfrentadas entre liberales y absolutistas. El cuadro pintado en la época del Trienio Li- beral y del ajusticiamiento de Riego ( 27 ) por parte de Fernando VII, que dio lugar al exilio de los afrancesados, entre los que se contaría luego el propio pintor. Una lucha entre las dos España que tendría su último brutal enfren- tamiento en la guerra promovida por el asesino Franco y sus ad láteres y que aún se mantiene sin una declaración solemne por parte del Estado de aquel periodo como Dictadura sanguinaria de esencias fascistas. De cualquier manera, es la plasmación de la brutalidad de una cos- 27-Desde agosto de 1822 la tensión política fue aumentando en España. Las insurrecciones en el campo tomaban la forma de “partidas” que estaban dirigidas por algunos jefes que habían sido combatientes en la guerra de la Independencia (1808-1814) y en algunos casos por militares en activo. También la participación del clero rural o regular, a veces en el lide- razgo de las partidas o bien instigando a los ideólogos del movimiento, fue habitual en todas partes. Una vez llegadas a Cádiz, las tropas del Duque de Angulema, y tras fuerte resistencia liberal de la ciudad, Fernando VII fue rescatado y el mismo 1 de octubre decretó la abolición de cuantas normas jurídicas habían sido aprobadas durante los tres años anteriores, dando fin al Trienio Liberal.