Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 214

214 Museo del Prado y que Brugada nombró simplemente como Dos forasteros, presentándose como un duelo a muerte, una práctica permitida en Aragón y Cataluña, lo que nos sitúa una vez más en la disparidad de lo que en ese instante, ya sí, era un único Estado, pero que conservaba parcelas de fueros de épocas donde aún eran entidades políticas independientes de la Corona de Castilla y en este caso hasta costumbres con distinto grado de permisivi- dad. Yriarte, que pudo ver las pinturas directamente antes de ser arran- cadas, los califica de un duelo entre dos boyeros de Galicia y afirma que estaban sobre un campo de hierba. En cualquier caso lo que interesa de mo- mento reseñar es que sabemos, por las fotografías realizadas por Laurent,