Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 206
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Las figuras parecen volar a contracorriente toda vez que el viento
-de la vida, de la historia?- sopla en dirección opuesta a la que vuelen las
Parcas. Será otra de las reflexiones de Goya, dándonos a entender cómo
nuestra existencia está controlada en contra de nuestra propia voluntad, a
pesar de que el siglo de las luces trata de introducir la reflexión, la voluntad
personal o la quimérica libertad? Que pese a todo hay poderes superiores
a nosotros, desde la economía a la política, que condicionan nuestras vidas,
que las controlan e incluso las dirigen? Con ello entraríamos de lleno en una
reflexión filosófica y política al mismo tiempo. Es por tanto un testimonio de
las preocupaciones de los ilustrados, del Goya ilustrado, reflexivo, que sin
embargo se muestra visceral, impulsivo, expresionista a la hora de llevar
a cabo sus reflexiones en forma de imágenes. Una obra que expresa clara-
mente el ser hombre de su tiempo y el hombre preocupado por El Tiempo.
Ese tiempo que se le va acabando, que le insta a reflexionar sobre los por
qués de nuestra propia presencia.
La composición, como sucede en tantas otras ocasiones, presenta a
figuras volando, esos elementos que se nos escapan con actitudes no propias
del ser humano, como es el volar. Algunas de ellas parecen ir en contra del
viento que sopla en los árboles y las sitúa flotando, suspendidas por encima
del paisaje. En este caso se aprecia más nítidamente el hecho posterior de
colocar unas figuras sobre un paisaje previo en una segunda intervención,
bien como complemento o como insatisfacción con lo precedente.
Un recurso también muy presente en la obra de Goya -sobre todo en