Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Página 160

160 compañía de una mujer joven y tal vez contenga una reflexión sobre el final trágico a manos de una mujer. Tal vez una obsesión o una constatación poe- tizada, metaforizada: el miedo a la muerte que lo aleja de la sexualidad que llega desde una mujer joven. La victoria de la mujer sobre el hombre... Una nueva actualización de sus pesadillas, de su sueño de la razón. Otro enfoque que se aleja del tantas veces comentado: El tema de Judith, que salva a su pueblo decapitando al invasor terrible, Holofernes. Por otro lado es curioso que sean dos las mujeres protagonistas una joven,la otra anciana. La anciana más siniestra, más oscura, participa y consiente, asume su condición pasiva y cómplice a la vez. Vejez y juventud cooperando en la acción. Una metáfora? Una denuncia? Una constatación de justa venganza?... Seguimos sin saberlo. En un cuadro paralelo, temática y estilísticamente, la tragedia, la muerte, serán tratados con mayor dramatismo acentuando el contrapunto. Será el hombre el que devore a una mujer: Saturno lo han titulado. Los dos cuadros, por tanto; responden tal vez en parte a la pérdida de la líbido o el miedo a la impotencia, a un tiempo de no goce que se acerca sin remedio. Un goce que al menos llenaba de serena emoción la amargura de aquellos días. De ser así, la obra pudiera ser una alusión a Leocadia Zorrilla. Dado el contexto en que está pintado. Goya es una persona de más de setenta años que cohabita con Leocadia, su amante (?), mucho más joven. Miedo al abandono, lo que representaría una forma de muerte. Miedo a la propia Leocadia? que mutile o “asesine” sus últimos alientos. Además el cuadro es-