Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 151
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en el inconsciente colectivo, en leyendas de tradiciones ancestrales, y como
hombre en sintonía con la razón fundamento del progreso humano, no pue-
de por menos de valerse de sus escoceduras, para abofetear la pervivencia
de la ignorancia y el sometimiento a poderes superiores a los que demoniza
sean estos leyendas brujeriles o monarquías absolutistas.
El miedo convulso, el asombro, la expectación morbosa, reunidas,
solapadas, también el escapismo reflexivo, en una de las mujeres de la iz-
quierda. Desde mi punto de vista es una amarga lección de la pervivencia y
necesidad del líder, aun cuando sea un líder tenebroso, oscuro, embrutecido,
manipulador, profético. La amarga reflexión de que el grupo es congrega-
do o necesita sentirse en el grupo perdiendo su individualidad de ser único.
Cada rostro expresa algo que los demás sienten y entre todos se identifican
como uno. Es el tema recurrente de la masa informe, de la masa descabeza-
da. Miran sin ver y aunque lo que miren les horroriza no disienten.
Dos figuras me atraen especialmente. Una es la frágil, delicada fi-
gura de la derecha. Para nada pertenece a la tipología morfológica del
resto. Presente desde la distancia serena e incluso desde una cierta ternu-
ra, sentada en una silla,esta actitud la hace diferente, la extraña del gru-
po. Asiste a la concentración con evidente distanciamiento. No se implica,
mira y tal vez ve. Es testigo o actor en espera? Escéptica o expectante? Qué
nos quiso señalar en esa diferencia? Difícil tener una opinión convincente,
pero su gesto aporta, siquiera momentáneamente un contrapunto de serena
cordura. Una cordura que por otro lado apoya la perplejidad, la sorpresa