Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Seite 148
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ante el gran Cabrón, sea este Fernando VII, La Inquisición o los poderes
financieros que manejan las hipócritas democracias occidentales, en caso de
buscarle analogías de hoy.
Las interpretaciones tradicionales se suelen centrar en narrar lo
anecdótico dando contenidos explicativos de corte romántico. Sin embargo
me inclino a pensar que Goya se basa en el hecho cierto de la constante-
mente actualizada y recurrente reunión de brujas para trazar un latigazo
a la dominación y sometimiento de la mujer; de un conjunto de mujeres. Le
interesa destacar como el Gran Cabrón reúne, dictamina, concentra, “ena-
mora”, dirige a una masa reunida en torno, con el mismo abigarramiento
que ya analizamos en La Romería. La mayor parte de las figuras pugnan
por mirar a la imponente silueta del humanoide, macho cabrío, que dirige
la reunión. Un macho cabrío tocado con ropajes que le confieren referencias
humanas, en actitud dirigente, dominante. Los cuernos retorcidos están re-
tocados probablemente en la restauración con tonos más claros que refuer-
zan aun más la potencia visual de toda la figura.
De los congregados quienes no miran están concentrados probable-
mente en su discurso o en cómo les está afectando. Solamente la figura gro-
tesca de espaldas da la sensación, en su aspecto simiesco, de padecer alguna
deficiencia de voluntad por cuanto muestra el perfil de su rostro, tal vez de
discapacidad cerebral, pero que, sin embargo, es la única que mira al resto,
que está frente a ellos, parece reforzar con su postura cuanto dice el macho
cabrío, aun cuando también cabría especular si ella es la protagonista del