Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 146

146 y que en la delicada labor del traslado al lienzo ambas perdieron parte de sus extremos. Las fotos de Laurent y según el trabajo de tesis: La luz en la Quinta del Sordo, que se apoyaba en las fotografías que fueron publicadas en el Boletín del Museo del Prado (1992), en trabajo de María del Carmen Torrecillas, parece confirmar que La Romería era algo más larga al me- nos en el lado derecho e incluso aportaban una posible figura. Tampoco sabemos si lo perdido era significativo en el conjunto. Cubells, dentro de las atribuciones que se otorgó como restaurador fue la de unificar criterios en las dimensiones de estas dos obras cuando las trasladó a la tela. En cualquier caso El Aquelarre conservó lo esencial: el conjunto de figuras que le dan nombre y contenido. Sin embargo la composición queda tal como la vemos hoy desplazada hacia la izquierda. Goya la pintó más equilibrada por lo que el eje de simetría estaría más a la derecha, aproxi- madamente por la cabeza de perfil que aparece entre las dos mujeres. Tam- bién se aprecian muchos lugares donde el retoque debido a los desprendi- mientos del yeso ha hecho que las diferencias sean notables. Baste con citar la zona estrecha en vertical que alcanza la parte derecha de la figura de la mujer sentada de espaldas junto al macho cabrío y que llega a la mujer de falda negra que está por encima. La mujer que tuerce la cabeza con gesto de terror junto al macho cabrío parece traslucir la pintura de una base más clara que confunde los volúmenes. Junto a ello son numerosas las pinceladas aclaratorias de tonos que trastocan el aspecto original que debieron tener.