Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 116

116 mihundido o más simplemente El perro; Saturno o Saturno devorando a su hijo; Una manola: doña Leocadia Zorrilla, y Visión fantástica o Asmodea. A una conveniencia o necesidad de índole médica, se han atribuido, entre otros, que Goya hubiera de abandonar España, apoyada en razón de su disconformidad o antagonismo político hacia el absolutismo monárquico fernandino, por no suscitar su personal estilo estético ningún interés en el gusto del monarca ni en los de la oligarquía aristocrática, ni en la primera plana académica de aquellos años, cuya referencia era el excelente pintor neoclasicista don Vicente López Portaña (1772-1850). También, por el acoso sutil del Santo Oficio, tanto por el pre-supuesto anticlericalismo de Goya, como por su, tal vez, adscripción militante a la masonería (?), incluso por su presunta participación o apoyo al Pronunciamiento liberal (1 de enero de 1820) liberal promovido por don Rafael del Riego (1784-1823) como por su inconveniente relación de intimidad con la joven casada doña Leocadia Zorrilla de Weiss (1788-1856), cuya paternidad de Rosario, de los tres hijos nacidos de la joven mujer, le ha sido atribuida en ocasiones, sin que se haya probado documentalmente hasta ahora. Los deseos de viajar y visitar Francia; vivir alejado, autoexiliado, de una España que ya ni le atraía ni aclamaba como artista, y que comenzaba a no encargarle trabajos, disfrutar su vejez en la compañía de su pareja y los hijos de ésta sin tener que sufrir los desaires, críticas, el descuido o la desafección de su propio hijo y de su nuera y poder relacionarse y encontrar