Roche prueba ROCHE Libro interior (final) (1) | Page 51

incidencia con la vida social, personal y familiar del paciente. Eso ha mejorado la calidad de vida. Hay también un cambio de enfoque. Antes lo que uno pretendía ante una enfermedad hemato-oncológica era curar, y se hacía todo en vistas de curar. Ese sigue siendo, obviamente, el camino hacia donde vamos, pero también apostamos a la calidad de vida del paciente, y tanto es así que hacemos tratamientos que son menos tóxicos, nos ayudamos, por ejemplo, de los cardiólogos para ciertos protocolos que pueden llevar a cardiotoxicidad, preservamos más la función reproductiva sobre todo en la mujer, ya que en el hombre hace mucho tiempo que se puede hacer criopreservación de semen. Ahora también en la mujer es posible preservar la función ovárica e incluso criopreservar ovocitos para que esa persona que estamos tratando, después, pueda llevar una vida plena. Esto es un gran avance, como lo es también el hecho de que existan medicaciones que se puedan suministrar de forma subcutánea, optimizando los tiempos del paciente y de las instalaciones de los hospitales de día. Hay medicaciones que antes las administrábamos en cuatro o cinco horas y ahora las pasamos en cinco minutos. ¿Es posible pensar que en el futuro el paciente no tenga que trasladarse, sino que con cierto conocimiento se pueda aplicar la medicación en su propia casa? Díaz: Eso sería lo ideal, aunque obviamente habría que ve