El proceso cognitivo se lleva a cabo en el sistema nervioso central, exclusivamente en el
neocortex, que es el área pensante del cerebro, este proceso presenta diversas posibilidades de
bloqueos o interrupciones., es decir diferentes obstáculos que entorpecen la conectividad
neuronal para que el proceso de enseñanza- aprendizaje se de de manera eficaz. El proceso de la
emoción se lleva a cabo en el sistema límbico, específicamente en la amígdala, localizada en el
área frontal del cerebro, condiciona de forma fundamental la respuesta a estímulos temerosos y a
estímulos agradables, es decir elabora la memoria emocional, y cuando esta es afectada por las
emociones del sujeto y estas resultan negativas, se produce una pérdida de control de las
emociones, al desencadenar en el sistema límbico del cerebro una reacción antes de que la
información llegue al área del cerebro pensante; perturbando así la capacidad de retener en la
mente datos esenciales para el desempeño eficaz de tareas, y si a ello se le suma la tensión de
elegir entre dos o más opciones, la motivación por la toma de esa decisión, disminuye la
capacidad creativa de la persona para provocar pensamientos inteligentes.
Filogenéticamente el sistema nervioso se ha estructurado como un sistema que permite a
la especie responder en forma más compleja y adaptativa a las exigencias del medio.
Así, al contrastar la neuroanatomía de la emoción y la neuroanatomía de la cognición es
posible observar que en la equidistancia entre el sentir y el pensar, la emoción guía el
comportamiento y esta conexión es básica para la toma de decisiones adecuadas e inteligentes en
la vida (elemento fundamental para la supervivencia), debido a que cuando se produce una
pérdida de control de las emociones, se desencadena en el sistema límbico del cerebro una
reacción antes de que la información llegue al área del cerebro pensante.
El principio de utilidad, al reforzar la motivación (soporte entre una actitud activa y el
conocimiento) hacia un final satisfactorio: ganar. En ese sentido el binomio juego-aprendizaje
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