Cualquier narración tiene la intención de contarnos “algo” de establecer un hecho
particular en una perspectiva de totalidad –lo cual le confiere el estatus narrativo-, es decir de
dotar de unidad e inteligibilidad a lo especifico al pertenecer a una trama, pues nada puede ser
considerado como acontecimiento si no es susceptible de ser integrado en una trama. La trama
dota a los acontecimientos de sentido las cuales a su vez se desarrollan en un contexto. Los
acontecimientos de la trama toman sus significados en el propio desarrollo de la narrativa, vista
desde una perspectiva de totalidad, y ésta se construye desde sus partes.
Mediante la comprensión narrativa, que puede estar constituida por una serie de actos
verbales, simbólicos y conductuales. La narrativa, posibilita no solo entender la acción narrada
en si misma, sino la esencia del pensamiento de que se configura esa experiencia, que a su vez es
parte activa de la gama de significados que comparte una cultural. En esta línea argumentativa, la
narrativa es concebida como el modo cultural de generar sentido y cohesión para la vida en
grupo.
El trabajo de campo: etapas e instrumentos de recolección
El trabajo de campo se dividió en dos momentos: en el primero se buscó obtener un
diagnóstico situacional, para ello se aplicó una encuesta con los alumnos de las primarias
seleccionadas, sobre sus preferencias musicales, el universo de estudio, para detectar las diversas
situaciones y expresiones relacionadas con el fenómeno del gusto de los niños por la música
denominada “del movimiento alterado” al interior de los espacios escolares, con el propósito
fundamental de contar con una visión panorámica del problema a estudiar.
Con el cuestionario se lograron identificar las diferentes características y matices que
adquiere este proceso, e igualmente posibilitará entrever el papel que en le juegan los actores del
mismo.
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