aprendizaje. 3) la portería en donde se observaron las dinámicas y rutinas de entrada y salida de
los alumnos.
RESULTADOS
Al interior de la escuela se pudo confirmar un hecho evidente, en los patios como en los
pasillos y las aulas, las interacciones se regulan por medio de estrategias que no son propiamente
las institucionales; responden más bien a formas de convivencia establecidas por los alumnos,
quienes encuentran la manera de establecer jerarquías a través del juego, del mote y de algunas
prácticas actualmente consideradas como violentas y que incluso han sido encasilladas bajo el
nombre de Bullying:
El Frontón es el juego oficial en la secundaria, hay tres canchas en las que se distribuyen
los alumnos de acuerdo con las habilidades. La pared considerada como la principal es ocupada
por los jóvenes mayores y con mayor pericia, en las otras dos se distribuyen de acuerdo con las
habilidades, dejando a los más obtusos en la pared más pequeña. A las niñas no se les permite
jugar. (Relatoría 23-11-2012)
La jerarquización y especialización espacial de las actividades a la hora del recreo,
expresan relaciones de poder arbitrario conceptualizado por Bourdieu (1999) como violencia
simbólica, que en este caso reproduce relaciones de poder asimétricas. Sin embargo, ha
funcionado como mecanismo de reproducción social y ha generado patrones de convivencia
sobre la base de normas no institucionales, a través de las cuales se establece un orden interno en
la escuela.
En el juego de frontón subyacen, además de los valores positivos que detona cualquier
deporte, dispositivos de exclusión social construidos sobre principios como el del más apto y
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