con un 25% en los que mencionan que ocasionalmente, y finalizando con un 14% en los que
mencionan siempre desarrollar éste tipo de elementos.
Con relación al “uso apropiado de la tecnología en el salón de clases para mejorar y
facilitar mi tarea de enseñanza”, se muestra que un 32% hace uso de éstos elementos
ocasionalmente, mientras que un 25% los utiliza frecuentemente y siempre, finalizando con un
18% que menciona no utilizarlos nunca.
En función a “Reflexionar sobre mi propio uso de integración de la tecnología y las
computadoras con el fin de mejorar los programas y la enseñanza”, un 43% realizan
frecuentemente ésta reflexión, siguiendo con un 28% el cual menciona siempre realizar la
reflexión, un 18% de los que ocasionalmente lo realizan y 11% de los que nunca han realizado
ésta reflexión.
Otro aspecto se refiere a “Reflexionar sobre mi propio uso de integración de la tecnología
y las computadoras con el fin de mejorar los programas y la enseñanza”, donde un 43% realizan
frecuentemente ésta reflexión, siguiendo con un 28% el cual menciona siempre realizar la
reflexión, un 18% de los que ocasionalmente lo realizan y 11% de los que nunca han realizado
ésta reflexión.
Para el “Desarrollar la capacidad para utilizar e integrar foros de discusión en línea
apropiados para el nivel y la materia que imparto”, presenta que, un 29% de la muestra nunca
desarrolla esto, mientras que un 25% menciona desarrollarlo frecuente y ocasionalmente,
terminando con los que siempre con un 11%.
Por último, se presenta la categoría que hace referencia a “Autoevaluarme como docente
y reconocer mis fortalezas y limitaciones relacionadas con la integración de la tecnología a la
enseñanza”, menciona que un 39% de la muestra presenta frecuentemente éste tipo de actividad,
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