El modelo de efectividad del profesor que se presenta por dice que pretende mostrar las
relaciones multi-determinadas entre los factores indirectos y los factores directos que explican su
efecto en el rendimiento escolar. Los factores indirectos se refieren a los antecedentes del
profesor y a ciertas características del mismo. Los antecedentes incluyen los siguientes factores:
condiciones laborales, satisfacción laboral y compromiso profesional, que se refiere a la
expresión de la satisfacción laboral y apunta a la responsabilidad y compromiso que expresa el
profesor en y por su quehacer educativo. Así mismo se incluye la edad, la experiencia y la
formación. Por su parte, las características del profesor incorporan los factores expectativas y
percepciones que los profesores tienen de sus alumnos; nivel de conocimientos específicos y/o
técnicos de la asignatura que el profesor enseña y su habilidad pedagógica o destrezas, tales
como dominio verbal, flexibilidad, fluidez y razonamiento lógico.
Los factores directos son las distintas conductas que realiza el profesor directamente en su
relación con los alumnos en la sala de clases. Entre ellas se encuentran el uso de refuerzo
positivo, la evaluación, el manejo disciplinario, la utilización del tiempo instruccional, las
estrategias instruccionales, las tareas para la casa y el uso y aprovechamiento de los textos.
(Arancibia C. & Alvarez H., 1994).
La problemática del bajo rendimiento académico presenta otro aspecto que la hace más
compleja: la edad a la que están ingresando los estudiantes a la universidad.
Los estudiantes universitarios que generalmente hacen parte de estas investigaciones se
encuentran entre los 17 y los 22 años, lo que corresponde a la adolescencia y a la etapa del adulto
joven. Los universitarios en estos primeros años se enfrentan a grandes cambios en aspectos
físicos, cognitivos, emocionales y sociales, que pueden afectar su manera de responder a las
demandas del medio.
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