actitud, responsabilidad, obligación, dedicación y sacrificio, y a su vez depende del que se refleja
en el desempeño académico.
El aprendizaje y los logros en la escuela son actividades intencionales orientadas hacia
determinadas metas. Los estudiantes motivados pueden tener varias y muy diferentes razones
para estudiar: desarrollar sus habilidades cognitivas; tener mayor conocimiento y tener capacidad
de resolver problemas complejos y difíciles; disfrutan el trabajo con sus pares, desean complacer
a sus maestros o padres, de quienes esperan recibir alguna recompensa; o quieren ser exitosos y
no fracasar. Algunas veces están motivados para superarse a sí mismos, a sus hermanos o
amigos. (Lens, 1998)
Las investigaciones actuales ponen de manifiesto que la implicación activa del sujeto en el
proceso de aprendizaje aumenta cuando se siente autocompetente, es decir, cuando confía en sus
propias capacidades y tiene altas expectativas de autoeficacia, valora las tareas y se siente
responsable de los objetivos de aprendizaje. (Nuñez Perez, González-Pineda, García Rodríguez,
& González Pumariega, 1998).
Por lo general, cuando se habla de aprendizaje escolar hace referencia a un complejo
proceso en el que intervienen numerosos factores. Algunas de ellas merecen ser destacadas
como, por ejemplo, las condiciones psicológicas (afectivas y cognitivas) del niño para acceder al
aprendizaje; la relación con el docente; la metodología de la enseñanza, la valoración social del
aprendizaje y el medio socio-económico y cultur