actividades académicas, esto debido a que no se cuenta con la infraestructura necesaria para este
tipo de innovación, dado que no se tienen laboratorios adecuados, ni un centro de tratamiento
adecuado de las Tutorías; además, los sistemas de información dentro de la universidad, no son
tan eficaces y, por otra parte, se requiere más coordinación en las direcciones y demás áreas
académicas. Se debe trabajar para la institución y no para los administrativos y directivos que
estén en el momento, para así brindar apoyo a los docentes en todos los sentidos -materiales,
equipos, tecnologías, espacios, principalmente-, con la intención de motivarlos y hacer operar el
modelo.
v Claridad en lo conceptual por parte de los docentes y del personal administrativo
en torno al modelo. Uno de los retos más importante para la UPCH es que el personal que
participa, específicamente, docentes y administrativos; tengan claro lo que implica trabajar por
competencias, de lo contrario el desarrollo del trabajo académico se complica.
v Vencer la resistencia inicial manifestada por parte de los docentes. La negación
inicial por parte de los docentes de implementar el modelo, se ha debido a que los profesores -en
su mayoría- no están de acuerdo con el modelo, sea por desconocimiento o por algún prejuicio
personal que interrumpe la eficiencia y eficacia en la implementación. Muchos docentes
consideran que es un modelo complejo e innecesario y sensibilizarlos en este sentido, es uno de
los retos que se le plantea a la institución.
De una o pinión vertida, podemos rescatar lo siguiente:
“Creo que, más que reto, una barrera infranqueable es la negación por parte
de los docentes de implementar el modelo, es verdad que es un modelo que implica
trabajar un poco más, en la elaboración del portafolio de evidencias y en el diseño de
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