Revista Summa Coaching 13 Edición EDICIÓN 13 | Page 69

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PILATES tanto en unos aparatos( máquinas) especialmente diseniados para ello por el propio Pilates, así como con el propio peso corporal( similar a ejercicios de calistenia) en una colchoneta o esterilla. Aunque inicialmente se desarrollaron como ejercicios de rehabilitación para lesionados de
la Primera Guerra Mundial( en Inglaterra) y posteriormente bailarines de ballet lesionados( Manhattan, NY), hoy en día cualquier persona puede paracticar el método con la ayuda de un profesional capacitado. Contrario a lo que se cree, Pilates no es un ejercicio – solo – para mujeres pues, cualquier persona de cualquier sexo se puede beneficiar de este tipo de entrenamiento. Incluso atletas de alto rendimiento.
Ahora bien, ¿ qué tiene que ver Pilates con la meditación? Desde sus inicios el propio Joseph Pilates estuvo influenciado por prácticas
orientales holísticas que permitieran esa conexión armoniosa entre cuerpo, mente y alma. Éste es un punto que se pasa muy a menudo por alto, pero que no deja de ser uno de los objetivos que el propio Pilates perseguía al desarrollar su método.
La sociedad occidental siempre ha estado rezagada en términos de búsqueda de desarrollo espiritual y crecimiento interior, que no estuvieran necesariamente ligadas a la religión Católica o al cristianismo, mientras que en oriente, la oferta de posibilidades siempre ha sido mayor: shintoísmo, budhismo, jainismo, islamismo o judaísmo, por mencionar algunas. Podríamos incluso decir que oriente siempre ha sido mas“ místico”.
Es en ese misticismo donde tiene cabida y es de relevancia la meditación. Si buscamos en google, por ejemplo, esa palabra encontraremos
que, entre otras cosas dice:“ reflexión intimista sobre algún tema espiritual o trascendente”. Según el diccionario de la lengua espaniola, meditar es:“ pensar atenta y detenidamente sobre algo”.
Si tomamos algo de ambas definiciones, digamos:“ pensar atentamente sobre un tema trascendente”, encontramos la clave del porque la meditación y la práctica del Pilates van de la mano.
En la mención de los principios fundamentales de Pilates resulta que por lo menos cuatro de ellos podrían aplicarse igualmente para la práctica de la meditación, concretamente: conciencia, respiración, concentración y equilibrio.
Generalmente cuando uno medita, al principio se concentra en su respiración y se hace consciente de un acto tan fundamental como lo es respirar al que, casi nunca, le prestamos atención. Volviéndonos concientes de ello, logramos“ aprehender” el momento presente logrando un equilibrio que nos hace trascender las vicisitudes de lo cotidiano.
Hay algunas técnicas de meditación que primero ejecutan una serie de movimientos de diversas velocidades e intensidades
para liberar la energía acumulada y, una vez que se ha liberado, se procede a la meditación propiamente dicha, generalmente en una posisión sentada y estática. Éste es en muchas ocasiones el principal motivo por el cual mucha gente deserta o deja en el intento de practicar la meditación, pues para algunos es sumamente difícil estarse quietos y para otros es sumamente incómodo estar en una misma posición de forma prolongada. Otra de las principales razones de abandono de la meditación es la frase“ pon la mente en blanco” o“ vacía tu mente”. Frases sencillas, pero, que encierran una complejidad, a veces, insalvable para el que se está iniciando en la práctica. Personalmente, creo que es comparable a cuando empezamos a practicar algo con lo que no estamos familiarizados, es difícil al principio, pero con la práctica se vuelve más sencillo.
La meditación pues es una forma de alcanzar un autoconocimiento profundo que nos permite desplegar y potenciar nuestras habilidades inherentes, muchas veces durmientes, que nos darán la oportunidad de alcanzar un desarrollo personal pleno. También recomiendo que se intente meditar, después de realizar algún tipo de ejercicio, pues eso facilitará la calma
| summacoaching | Marzo 2018 |
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