El gerente educativo, docente y todos aquellos que hacen vida laboral
en las diferentes instalaciones escolares debe utilizar un conjunto de
estrategias que le permita determinar la realidad de la escuela y tomar
decisiones efectivas sobre los planes y proyectos a acorde a las necesidades
que se origina por el funcionamiento del proceso de enseñanza y aprendizaje.
En este sentido, la búsqueda de una solución de problemas, representa la
selección de acciones que conducen a un proceso decisorio.
Dentro de esta perspectiva, la toma de decisiones efectivas, como las
denomina Drucker (2016), en su libro “La decisión efectiva” refiriéndose a este
tema recuerda que: “una decisión, para cumplir con la característica de ser
efectiva, debe ser el resultado de un proceso sistemático, con elementos
definidos que se manejan en una secuencia de pasos precisos” (pág. 1).
En este sentido, en la Escuela primaria, han de considerar variedad de
aspectos organizacionales de planeación, dirección, evaluación, control y
seguimiento con sentido optimista, flexible y dinámico, que le permita tener
una visión integral de los cambios actuales donde se evidencie la, aplicación
de procedimientos y ejecución de actividades diarias que propicien beneficios
institucionales desde el contexto administrativos y académicos, así poder
obtener efectividad en las decisiones que seleccione.
Por esta razón, Gordon (1997), menciona que:
[…] Los administradores y quienes toman las decisiones también
deben evaluarlas de acuerdo con las medidas en la que se ciñen
los criterios de la ética. Las partes interesadas, los intereses y
valores que suelen ser multipliques y discordantes, al igual que las
leyes ambiguas muchas veces conducen a problemas de ética
(pág. 214).
De ahí que, el docente de la escuela primaria debe actuar como
administrador de los procesos de enseñanza-aprendizaje y tomar decisiones
efectivas que le permita mediante su profesionalismo y ética establecer los
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Arbitrado
2.1. La Toma de Decisiones efectivas en la Instituciones Educativa