El Paradigma Interpretativo, explica la naturaleza del artículo mostrado,
asimismo, el recorrido metodológico propio del Método Fenomenológico,
destellado en gestiones que muestran, cada una de las etapas y pasos que lo
caracterizan. Es decir, se presenta la manera de abordar contextos sobre las
experiencias, percepciones, expresiones de los actores clave, al igual que los
métodos y técnicas del respectivo análisis.
Para realizar estudios en las Ciencias Sociales el Paradigma
Interpretativo, según Taylor y Bogdan (1986), mencionado por Rodríguez, Gil
y García (1996a), consideran en un sentido amplio, la investigación cualitativa
como: “aquella que produce datos descriptivos: las propias palabras de las
personas habladas o escritas, y la conducta observable” (pág. 33). Estos
autores señalan que es inductiva; las personas, los escenarios, se ven desde
una perspectiva holística, son métodos más humanistas, tratan de comprender
a las personas dentro del marco de referencia de ellas mismas.
La mayor parte analítica se realiza mediante las voces de los actores
clave, para categorizarlas siguiendo procesos cognitivos de agrupar, unir o
fraccionar semióticamente. Esto se hace, para permitirle al investigador
contraste, compare y analice para así construir la teorización. Los anteriores
planteamientos, convergen en las tres actividades que considera Denzin y
Lincoln (1994a), citado por Rodríguez, Gil y García (1996b): que definen “el
proceso de investigación cualitativa a partir de actividades genéricas
interconectadas entre sí: la ontología, epistemología y la metodología” (pág.
41).
Ante el planteamiento ontológico, la concepción del hombre para el
estudio, es considerado como el ser que construye y reconstruye en su
interacción social, cuya reconstrucción se da desde lo exterior a lo interior. En
este sentido, Habermas (1984), señala que: “la ciencia como actividad social
está impregnada de los valores e intereses de quienes la desarrollan” (pág.
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Arbitrado
1. Introducción