Revista Scientific Volumen 5 / Nº 15 - Febrero-Abril 2020 | Page 255

La calificación o nota utilizada para evaluar y categorizar el rendimiento escolar, proporciona más que solo un destino. Por ejemplo, además de marcar qué tan distante están los estudiantes del mínimo o máximo aprobatorio, ayuda a interpretar y actuar sobre lo que aprenden. En caso de los docentes, proporciona una guía que les informe si están moviéndose en la dirección correcta u ofrecer una retroalimentación interactiva y recursiva para realizar ajustes de mitad de curso. Los docentes que adecuan sus lecciones al nivel de desarrollo apropiado de sus estudiantes, tienen más probabilidades de proporcionar aprendizaje significativo. Si bien profesores y teóricos consideran que la evaluación tradicional por calificaciones es un método obsoleto para la educación del Siglo XXI, es un método que se sigue aplicando. De allí que se pretenda aprovechar la data para analizar el estado de la cuestión sobre qué estamos dejando de ver y cuánto podemos transformar ese panorama. 4.1. ¿Qué ocurre? En el gráfico 1, se visualizan las calificaciones de matemáticas del grupo de 15 estudiantes que conforman la muestra y que han cursado juntos desde segundo hasta sexto grado de enseñanza básica. Lo que sorprendería a cualquier docente es que, en los primeros cinco años de estudio de las matemáticas, las calificaciones tienden a decrecer de manera significativa, y cuando se manifiesta un ascenso mínimo es por debajo del punto de partida. Se aprecia un crecimiento en los inicios de la asignatura, en ambos sexos; comprensible por cuanto es un aprendizaje básico que tiene que progresar. Las niñas mantienen un nivel más elevado en las calificaciones, lo que contrasta con la idea de que los niños son mejores en matemáticas, y da cuenta de que los estereotipos sobre las niñas y las matemáticas no están basados en investigaciones. 254 Arbitrado 4. Resultados (análisis e interpretación de los resultados)