aprendizaje, Julià Minguillón, considera según Carrillo (2016): que “es
necesario incorporar una cultura de datos en las instituciones educativas para
tomar decisiones basadas en evidencias, no solo en suposiciones, formas de
hacer o experiencias que no hayan sido validadas formalmente” (pág. 1).
Tomando como punto de partida este enfoque, se plantea como
hipótesis que el análisis de la información contenida en el récord académico
de los estudiantes, contribuye a transformar los procesos de enseñanza-
aprendizaje, en cuatro niveles: descriptivo (qué ocurre); diagnóstico (por qué
ocurre), predictivo (qué puede suceder) y prescriptivo (cómo se puede
mejorar). La idea contenida en la hipótesis ha sido formulada por Salvador
Rojas basándose en que el tratamiento y análisis de los datos generados en
el contexto académico, permite entender cómo se produce el aprendizaje, qué
factores pueden influir positiva o negativamente y qué se podría hacer para
mejorar, señala Hernández (2018): que esto se logra a partir de la interacción
con el contenido del dato y la colaboración entre los miembros de la comunidad
educativa (pág. 1).
Cuando un conjunto de datos se examina a la luz de una teoría, se
puede apreciar la información contenida en los mismos. El objetivo de la
siguiente investigación fue aprovechar el potencial del récord académico de
los estudiantes para guiar la práctica docente al aumento del éxito educativo.
2. Antecedentes investigativos
El tema del análisis de datos y el valor de la evidencia en la toma de
decisiones en temas educativos, ha ganado relevancia en lo que transcurre
del Siglo XXI. La investigación de Parra y Matus (2016): muestra orientaciones
a la política educativa con miras a potenciar el uso contextualizado, pertinente
y oportuno de datos en la gestión de las escuelas (págs. 4-7). Otras propuestas
como la de Dougherty (2015a): que emplean los datos para evaluar la calidad
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Arbitrado
transformador en la sociedad digital, el experto en macrodatos y analíticas de