pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo”
(pág. 8). Y es que, sin lugar a dudas, es la ética y el compartir valores éticos
lo que puede direccionar a la Educación en el cumplimiento de lo que puede
hacerse llamar su “Misión Social”.
Desde este prisma, fue que se inició y desarrolló la investigación, que
no solo plasma el resultado de un ambiente que propició, en todo momento un
espacio de aprendizaje mutuo y permanente, sino que también quedó revelada
la afirmación de que el compartir valores se convierte en un sueño realizable,
en la que una premisa fundamental que debe sustentarla lo es, la interrelación
que debe lograrse entre el compromiso y el liderazgo colaborativo durante la
gestión. Realidad palpable a través de procesos de intervención que
favorecieron, desde la observación participante, arribar a un principio básico,
desde la constatación personal de los autores en contextos diversos.
La enseñanza y aprendizaje en procesos de formación se constituyó en
mediadora para afirmar, una vez más que, en la formación integral del
ciudadano, en este caso de docentes, tiene que prevalecer la integración
emociones-valores éticos-metodología activa, que permita jerarquizar los
sentimientos de los participantes como centro y eje de cualquier actividad.
Es de esta manera como, en la actualidad, se convierte en un hecho
que el adecuado manejo de las emociones esté íntimamente relacionado a la
motivación en el alumno; influyendo de manera significativa, entonces, en la
calidad del conocimiento que se adquiere. Asimismo, se reafirma la relación
existente entre el contexto y la experiencia personal de cada individuo, así
como
sus
capacidades
de
autocrítica,
regulación
emocional
y
autoconocimiento en el proceso cognitivo, generando como consecuencia la
optimización y revitalización de la enseñanza en cualquier espacio educativo.
En palabras de Dussel (2000):
[…] La ética tiene que ver con la vida y la muerte de la
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Arbitrado
revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el